Compartir

antioxidantes pielLas sustancias antioxidantes protegen la piel de las agresiones medioambientales. Por eso, los laboratorios de cosméticos centran sus investigaciones en añadir activos vitamínicos a sus productos.

En la guerra invisible que se desarrolla bajo el sol, una avalancha de radicales libres se ceba sobre todo ser vivo. La piel es agredida por estas moléculas tremendamente reactivas que causan alteraciones en las células y aceleran el envejecimiento.

Contra estos radicales existe una artillería capaz de neutralizar, bloquear e inmovilizarlos. Está formada por productos con sustancias antioxidantes y vitaminas que captan y frenan los daños que causan por la oxidación.

Los antioxidantes para la piel

Las vitaminas en los productos solares, y en los cosméticos en general, no sólo protegen de las agresiones medioambientales, permiten también que la piel se recupere en parte de los daños causados por los ultravioleta.

Un reciente estudio realizado en Francia llega incluso a admitir que la piel protegida únicamente por una potente combinación de antioxidantes (sin filtro solar) recupera firmeza y resplandor al cabo de unos dos años.

La mejor fórmula que se conocía para retrasar el envejecimiento prematuro pasaba por protegerse de la radiación con filtros solares.

Productos antioxidantes para la piel

Lograr la estabilización de algunas vitaminas en un producto cosmético es un reto. El betacaroteno (vitamina A), eficaz contra los radicales, pierde actividad cuando se incorpora a una crema y, principalmente, cuando entra en contacto con la luz. La fragilidad de la vitamina C es también notoria.

Si hasta hace poco se pensaba que no podían penetrar en la piel o en el cabello, ahora, un mejor conocimiento de la fisiología de la piel y sucesivos descubrimientos de sistemas de transporte de vitaminas, han logrando productos que conservan sus propiedades, y tienen resultados beneficiosos comprobados.

La concentración de antioxidantes en la piel es relativamente baja. Las vitaminas E y C, ingeridas a través de una alimentación correcta, pueden ser suficientes para dar a la piel una protección adecuada. Sin embargo, este equilibrio se puede romper cuando la luz UV y otros factores estresantes (calor, polución, mala alimentación…) aumentan la demanda de estas sustancias de forma importante.

Beneficios de las vitaminas antioxidantes para la piel

  • A, B, C… las vitaminas se emplean en muchos productos cosméticos, pero cuando estamos bajo el sol juegan un papel primordial en la protección contra los radicales lilbres. Dos de ellas, la A y la E, son eficaces agentes preventivos del fotoenvejecimiento y del cáncer cutáneo.
  • La vitamina E se incorpora a los cosméticos para proteger las sustancias grasas de la piel y evitar su descomposición. Protege las estructuras celulares más frágiles. Lo último que se sabe de esta vitamina es que actúa igual que un filtro solar y no sólo en la superficie de la piel, también en capas más profundas.
  • La vitamina B5, pantenol, es un hidratante irrepochable para la piel. Reduce el eritema si se aplica antes de la radiación ultravioleta y devuelve la tasa de hidratación después de tomar el sol.
  • La vitamina A, retinol, estimula la formación de nuevas células, mejora la función barrera de la piel, su aspecto y su elasticidad. Es excelente para pieles envejecidas.
  • La vitamina C tiene una acción fotoprotectora. Potencia la pigmentación de la piel que es como decir su protección natural. También ayuda a reparar el eritema.