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visitar la alberca salamancaEn La Alberca encontramos olor a ganado y heno en las calles, hombres con el burro cargado de haces de hierba, mujeres ataviadas con largas sayas; todo ello es común en un pueblo cuyo nombre suena a agua.

Los árabes desaparecieron hace siglos de esta pequeña población del sur salmantino, pero dejaron su legado en su denominación y en la disposición de sus enjutas y un tanto retorcidas calles.

También se nota la dote musulmana en las salutaciones religiosas grabadas en los dinteles de las puertas. Las edificaciones que ahora se ven proceden en su mayoría de los siglos XVII y XVIII, lo que motivó que en 1940 La Alberca fuera declarada Conjunto Histórico-Artístico.

En el epicentro de esta localidad se ubica el rectángulo porticado de su Plaza Mayor, en el que se alzan un crucero y una fuente y, como custodios, la antigua cárcel, cerrada por un poderoso enrejado, la Casa Ducal, el Toril y el ayuntamiento.

Su Iglesia parroquial de La Asunción, del siglo XVIII, con una alta torre y un púlpito policromado, los dos del XVI, constituyen otro signo de distinción artística.

Cómo llegar a La Alberca: desde Salamanca, coger la N-620 hasta Ciudad Rodrigo y después la comarcal hacia Tenebrón y El Cabaco.