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visitar CopenhagueFundada en 1167, Copenhague es la capital del reino más antiguo del mundo desde 1417. La actual reina del país, Margarita II, es descendiente directa de los reyes vikingos que gobernaron esta parte del mundo hace 1.000 años. En la actualidad, Copenhague es la ciudad más viva y dinámica de Escandinavia son una población de 1.900.000 de habitantes.

La que fuera capital cultural europea en 1996 es una ciudad fácil de visitar, muy accesible para cualquier turista. Una primera aproximación puede comenzarse en la plaza del ayuntamiento (la Radhuspladsen), que fue otrora el extremo oeste de la fortificación que protegía el lugar, y que ahora es el mismísimo corazón de Copenhague.

Muy cerca de la Radhuspladsen se encuentra el Tivoli Garden, uno de los parques de atracciones más grandes de Europa. Una de los espectáculos estrella del lugar está basado, ¿cómo no?, en Hans Christian Andersen, el más famoso cuentacuentos del mundo. Allí encontraréis paisajes de leyenda, representaciones y también restaurantes e instalaciones de todo tipo. Eso sí, los precios son elevadísimos. La comida en el Tivoli es tan cara que se recomienda ir bien servido o el viaje a Copenhague terminará siendo sufrimiento para nuestra cartera.

Stroget (pronunciado Stroyet) es el principal barrio de compras y peatones de Copenhague. Sus callejuelas conducen al corazón de el viejo Koben (mercaderos) Havn (puerto). Durante el día es un buen lugar para disfrutar de la curiosa y tímida luz del norte y del ambiente callejero que allí se respira.

Muy cerca de esta zona, se encuentra el Nyhavn (Puerto Nuevo), un barrio situado alrededor del canal. Está es la zona de los marineros y sus tabernas, de las tiendas de tatuajes auténticos y no “fashion”. Pero desde aquí también veréis navegar barcos de lo más chic.

Los cafés rivalizan con las tabernas convencionales como lugares para quitarse la sed, leer el periódico o tomar una pequeña comida, y son el lugar ideal para conocer a daneses y para obligada para turistas.

Los hay por todas partes –casi en cada manzana- y tienen aspectos diversísimos: desde coquetas y pequeñas habitaciones abiertas al público hasta espaciosos locales con música en directo.

Si lo único que queréis es degustar las especialidades danesas más típicas visitando Copenhague, se recomienda entrar en una “bagerier” (panadería) cercana a cada esquina y pedir wienerbrod.

Salir en Copenhague

La vida nocturna en Copenhague –definida por algunos como la ciudad escandinava más latina- cambia con rapidez y comienza tarde. La mayoría de los clubs empiezan a llenarse a eso de la medianoche y siempre están apareciendo nuevos lugares. Aquí os recomendamos pasar por el “Stereo Bar” (cerca de Israels Plads), donde se ofrece decoración retro de los años 70 y música fácil de escuchar, que oscila entre los ritmos del trip hop, hasta drum & bass y latin-jazz.

El “Ideal Bar” y el “Vega” también son famosos entre quienes buscan lo mejor desde el rock hasta el dance, todo amenizado con actividades underground sobre escenarios pequeños y con una atmósfera muy especial.

Pero cuidado con los precios, preguntad siempre, porque los sablazos son para traumatizar a cualquiera.

La mejor zona para encontrar una cama relativamente parada a la hora de visitar Copenhague por la noche es el barrio de Christianshavn, un lugar que resulta además muy fotogénico con sus tiendas, cafés y canales, a tan sólo diez minutos del centro de la ciudad y muy bien conectado con el aeropuerto mediante autobuses. La mayoría de estas habitaciones son privadas y sus precios no son demasiado elevados.