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viajar altamiraTras la inauguración de la neocueva en Altamira, o réplica de la gruta que es considerada por todos la Capilla Sixtina del arte rupestre, Santillana del Mar se ha convertido de nuevo en destino de escolares, estudiosos y aficionados al arte, además de turistas en general.

Descubierta en 1879 por Marcelino Sanz de Sautuola y su hija María, pronto se convirtió en la principal joya del patrimonio histórico-artístico de Cantabria. Hoy ha redoblado su interés gracias a la incorporación del Museo Nacional y Centro de Investigaciones Altamira, que se considera el museo más avanzado de Europa sobre Prehistoria.

Obra del arquitecto cántabro Navarro Baldeweg, el museo ofrece un fascinante recorrido que completa la visita a la neocueva. En él se exhibe una importante colección de piezas procedentes de las excavaciones realizadas en Altamira y en otras cuevas de España, que en su conjunto proporcionan al visitante una visión global de los modos de vida del hombre primitivo.

La cueva de Altamira fue declarada monumento nacional en 1924 y patrimonio mundial por la Unesco en 1985. La afluencia de visitantes llegó a recibir hasta 177.000 al año, lo cual contribuyó al deterioro de las pinturas, por la alteración de las condiciones de humedad y temperatura de la gruta. Cerrada al público durante años, hoy recupera a buen ritmo el tiempo perdido.