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virus frio y humedadEl ambiente húmedo que deriva de los recientes temporales podría aumentar el riesgo de contraer infecciones virales que afecten a las vías respiratorias, como resfriados, sinusitis y bronquitis. Aquí explicamos cómo prevenirlas y distinguirlas de un cuadro alérgico.

Es habitual que en estos meses aumenten las consultas por síntomas asociados a enfermedades broncopulmonares. Pero en un invierno particularmente lluvioso y frío como éste el contagio y la sobreinfección pueden ser mayores. Niños y ancianos son los blancos seguros de los ataques virales, sin embargo, por estos días la población en general está expuesta a elementos que irritan las vías. El médico Cristiano Díaz, presidente de la Asociación de Alergias e Inmunología, explica:

— Un ambiente húmedo y frío aumenta el riesgo de infecciones virales, tanto de la vía respiratoria alta (rinitis o resfriado, sinusitis, otitis) como de la vía respiratoria baja (bronquitis, neumonitis, neumonía). Esto se debe a que dichos factores son irritantes y llevan a mayor inflamación local, aumento de la secreción nasal y disminución de las defensas de la vía aérea.

El doctor Díaz señala que no sólo los adultos mayores y los niños están en riesgo, sino también las personas con enfermedades crónicas en general y aquellas con males respiratorios crónicos, como bronquitis obstructiva, asma bronquial y enfisema pulmonar, entre otros.

Además, es preciso tener en cuenta que el aparato respiratorio que es afectado por una infección viral, con los días puede sobreinfectarse con algún germen bacteriano, lo que ocurre con mayor frecuencia en la población de riesgo antes mencionada.

¿Cómo se pueden prevenir estas enfermedades y cuáles son las recomendaciones a seguir?

—Lo más relevante es evitar estar expuesto a ambientes fríos y húmedos, temperándolos y ventilándolos por un tiempo prudente, sin enfriar demasiado la habitación. Es recomedable usar un sistema de calefacción que evite la emanación de emisiones contaminantes como la parafina o el carbón. Lo ideal es utilizar gas, ojalá de combustión catalítica, o bien estufas eléctricas. Por otro lado, deben evitarse ambientes muy poblados donde se esté expuesto al contagio de infecciones virales. Dormir y alimentarse bien ayuda a que el organismo se defienda mejor de las infecciones. También hay que señalar que la vacunación contra el virus influenza sólo sirve para evitar la infección por este germen específicamente y no reduce el riesgo de resfríos causados por otros virus.

Un error común que comete la gente, dentro del pésimo hábito de la automedicación, consiste en intentar combatir las enfermedades respiratorias con antibióticos, lo cual mantiene y empeora los síntomas.

—La mayoría de las infecciones respiratorias, 75% o más, son causadas por virus. Estos son microorganismos más pequeños y biológicamente muy diferentes a las bacterias. Las bacterias responden a los antibióticos, los virus no. En el caso de las infecciones virales, sólo sirve tratar los síntomas con abundante líquido y si el paciente no es de riesgo (asmático severo, lactante, paciente con insuficiencia respiratoria), con descongestionantes, antitusivos, mucolíticos y antipiréticos (contra la fiebre). Siempre deben ser recetados por un médico y no por el farmacéutico.

Agrega el especialista que el uso indiscriminado de antibióticos no sólo significa un gasto innecesario, sino que además implica un riesgo para la salud, facilitando el desarrollo de bacterias resistentes a estos agentes.

¿Cuáles son los signos que permiten distinguir una enfermedad broncopulmonar de un cuadro alérgico?

— Los cuadros alérgicos sueles ser arrastrados, producir secreción clara, no purulenta, accesos o ataques de estornudos, o tos irritativa. También producen congestión nasal persistente, o se acompañan de síntomas oculares (picazón de ojos, lagrimeo), de piel (ronchas, eccema), y en la mayoría de los casos se presentan en personas con antecedentes familiares de alergia, rinitis o asma.

Además, los cuadros alérgicos no provocan fiebre en los pacientes, ni se acompañan de dolor de garganta o decaimiento importante.

Agrega:

—Sin embargo, debo destacar que un paciente alérgico puede resfriarse y suele hacerlo con mayor frecuencia que el resto de las personas, especialmente si su alergia no se encuentra bajo tratamiento.

¿Cuáles son las alergias más comunes en esta época y cómo se tratan?

—Generalmente son provocadas por alergenos de interior, como el ácaro del polvo de habitación, los hongos de humedad, las cucarachas, la caspa de gato y otras mascotas. Esto se debe a que las personas pasan más tiempo en ambientes cerrados, también las mascotas, y, además, los ácaros del polvo crecen mejor en ambientes húmedos y templados, especialmente si están alfombrados o acumulan polvo (sofás, cortinas, colchones y peluches). Los hongos de humedad crecen muy bien en ambientes poco ventilados (baños y cocinas). Se recomienda un buen manejo del medio ambiente: ventilar, evitar las mascotas dentro de la casa, poner cobertores aislantes para el colchón y las almohadas, remover alfombras y retirar los peluches.

En relación al tratamiento farmacológico de las alergias respiratorias, el doctor Díaz comenta que si bien ayuda a controlar los síntomas, como los antihistamínicos, no las elimina. Y el tratamiento inmunológico (vacunas) sirve en algunas ocasiones para modificar la alergia, pero debe ser indicado solamente por un especialista.