Compartir

viajar a ChennaiLa ciudad de mayor tamaño de la India hace algún tiempo que cambió de nombre y recuperó su nomenclatura precolonial, Chennai. Sin embargo, sigue siendo conocida como Madrás por la mayoría de los europeos. No en vano, los británicos siguen pensando en ella con muchísima nostalgia.

Además de su peso histórico y de la importancia de su puerto, uno de los más grandes y mejor situados del país, la antigua ciudad de Madrás destaca sobre todo por haber sabido conservar las principales marcas culturales y tradicionales de la India.

Chennai se encuentra en la Costa Coromandel, en la Bahía de Bengala. Su origen se remonta a 1639, cuando la Compañía de las Indias, The British East India Company, erigió un fuerte y un puesto comercial en el pequeño pueblo de pescadores de Chennai. Desde entonces el lugar no dejó de crecer y en trescientos cincuenta años ha acabado convirtiéndose en toda una metrópolis, que, a diferencia de la mayoría de las ciudades indias, destaca por la sensación de amplitud de sus espacios.

Esta cualidad se hace especialmente patente en la gran explanada conocida como La Marina y que está enmarcada por impresionantes edificios que recuerdan al visitante que otrora fueron poblados por británicos. Aunque en muchísimos aspectos, Chennai ha sabido mantener casi intactas sus raíces y combinar las esencias Tamil-Hindu con las que venían del continente europeo. Esta dualidad se nota en cada detalle y basta con hacer turismo por el centro, donde se encuentran los lugares más interesantes, para darse cuenta de ello.

Así, tras recorrer el fuerte de Saint George, construido entre 1639 y 1640 para servir como bastión al Imperio Británico, se hace imprescindible visitar el templo de Kapaleewarar, el mayor de Chennai. Kapaleewarar está dedicado al culto de Shiva. Contiene inscripciones que se remontan al siglo XIII antes de Cristo y su arquitectura resulta espectacular, con un gopuram de 37 metros decorado con motivos que recuerdan numerosos cuentos y leyendas clásicos de la mitología india.

Sin embargo, estas dos atracciones son sólo eso, un par entre las doscientas que existen en la ciudad. Pero sin duda lo más exótico de viajar a Chennai está en sus afueras. Se trata del Parque Nacional de Guindy con su Parque de las Serpientes, donde se alojan algunas de las más fascinantes variedades de serpientes y reptiles de la zona. En total, más de 500 especies pueden ser observadas sin peligro pero a una increible pequeña distancia.