Compartir

ropa entrevista de trabajo“La chica garbosa de la blusa estampada” está más cerca de conseguir el empleo que la legión “del traje sastre gris o negro”. En una entrevista de trabajo la originalidad y la seguridad pueden ser decisivas.

Manuales que indiquen el atuendo ideal para una entrevista de trabajo hay muchos… Sin embargo, qué pocos aconsejan que te vistas para estar segura de ti misma y, sobre todo, para distinguirte de todas las que se vistieron según el manual.

Para que te recuerden, has de ser seria, pero original. Un bonito pañuelo multicolor, una blusa roja o cualquier otro complemento que aporte vida a tu ropa te distinguirá de esa legión de chicas de traje sastre gris o negro. Estas son las pautas de tu éxito:

1.- El traje, como una segunda piel

Reserva para las entrevistas un conjunto con el que te sientas muy cómoda y segura, pues pocas cosas producen tan mala impresión como una persona embutida en un pantalón demasiado estrecho. Tenlo siempre planchado, cepillado y con los botones bien pegados: nada te pondrá tan nerviosa como tener que eliminar una mancha cinco minutos antes de salir de casa.

No te ciñas al traje de chaqueta. Si te gustan, decídete por un conjunto de falda larga y chaqueta, un buen pantalón, o incluso un vestido bien cortado. La blusa debe ser discreta (sobre todo el escote), pero hay libertad casi absoluta en los colores.

2.- Los zapatos, impecables

Unos zapatos polvorientos, gastados o muy extravagantes pueden chafar tu conjunto. Sé muy conservadora en este sentido y no fallarás. Por cierto, los trajes de chaqueta con mules quedan espantosos.

3.- Ropa interior y las medias: sólo comodidad

Procura llevar ropa interior cómoda, que no se marque y, por supuesto, que no se vea. En caso de accidentes, te alegrarás de llevar unas medias de repuesto.

4.- El abrigo, en el vestíbulo

Llega siempre con unos minutos de antelación, así podrás quitarte tranquilamente el abrigo, doblarlo o colgarlo. Es feísimo pasarse la entrevista sujetando el abrigo en el regazo.

5.- Complementos y joyas, los imprescindibles

Imagínate que la atención del entrevistador se desvía constantemente a la cascada de cadenas doradas de tu cuello o a tus enormes pendientes de aro. Tú eres la joya: sé discreta con tus adornos.

6.- El cabello, bajo control

Todas estamos más guapas con el pelo suelto, pero una racha de viento puede jugárnosla. Los pasadores (y los cepillos de bolso) se hicieron para estas situaciones.

7.- Maquillaje completo y ligero

Usa todos los productos de maquillaje, sin saltarte ninguno, pero en su mínima expresión. Elige colores poco llamativos pero favorecedores. Maquíllate a la luz del día y, si te parece que te has pasado, es que te has pasado: recurre al kleenex.

8.- El bolso, en conjunto

Un bolso muy pesado, viejo o dispar con el conjunto que llevas no puede decidir tu futuro, pero te hará sufrir. Por otra parte, usar un buen portafolios para el currículum dirá que eres una persona cuidadosa y ordenada y… ¡todo el mundo quiere empleados así!