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usar mascarilla para pielSi está preocupada por la limpieza e hidratación de su rostro, una máscara fácil es la mejor solución, ya que al aplicarla potencia el calor que se produce aumentando la irrigación sanguínea. El efecto es inmediato y su piel se verá iluminada y fresca.

Cómo usar las mascaras

Las mascarillas complementan la rutina diaria de cuidado de la piel, porque la refrescan y reaniman, dejándola translúcida y fresca. Existen dos tipos:

  • Las hidratantes, ideales para la época de verano, las playas y para combatir la sequedad del ambiente ocasionada por el aire acondicionado y/o calefacción. Aportan principalmente agua al rostro, elemento vital para mantener un equilibrio en la barrera humectante.
  • Las máscaras exfoliantes retiran las células muertas que se depositan diariamente en la superficie de la piel, ayudando a atenuar las líneas más finas del rostro, controlar la grasa y brillo y mantienen los poros limpios, evitando puntos negros y espinillas. Preparan el rostro para que el maquillaje se vea más parejo, natural, luminoso y dure más tiempo, especialmente si utiliza una base.

Todos los tipos de pieles se benefician con el uso de una mascarilla. En la seca, una exfoliante ayudará a lograr que el tratamiento humectante de uso diario penetre mejor, en tanto que una piel grasa controlará mejor la producción de grasa y brillo. Para aplicarla bastan cinco minutos de masajes en forma circular. La frecuencia depende de la condición de la piel y el tipo de mascarilla. Puede comenzar aplicándola dos veces a la semana para llegar a todos los días.