turismo en letoniaLetonia se  sitúa entre Estonia y Lituania, esta pequeña ex república soviética situada en el mar Báltico ofrece sorpresas al visitante que se aventura a recorrer sus tierras, hundidas en buena parte bajo el nivel del mar. Concretamente, el 10% de su territorio.

Además de esa curiosa situación geográfica (en ocasiones las tierras quedan hundidas hasta 50 metros bajo el mar), Letonia ofrece otras originalidades. Así, desde Riga, la capital, es fácil desplazarse hasta la costa de Jurmala.

También en un solo día podéis visitar los castillos de Sigulda, con vistas sobre el precioso valle del río Gauja, y el palacio de Rastrelli en Rundale.

Sin embargo, unas de las cosas que más fama han dado a Letonia, y por la cual ha merecido ingresar en el libro Guinness de los record, fue su “muro humano”. En 1989, el 31 de Mayo, unos dos millones de ciudadanos de Letonia, Lituania y Estonia unieron sus manos en una cadena humana que comenzaba en la estona población de Tallín y acababa 650 kilómetros más arriba, en Vilnius, en la república báltica más septentrional. La cadena se organizó con el propósito de protestar contra el 50 aniversario del pacto Molotov-Ribbentrop.

Otro record que sigue resultando interesante y vigente es el hecho de que el 25% de los habitantes de Letonia no tiene esta nacionalidad, sino que siguen siendo rusos. Para ser letón hay que aprobar una serie de exámenes sobre lengua e historia. La capital del país, Riga, ostenta una larga tradición como uno de los principales centros comerciales del Báltico. Situada a orillas del río Daugava, a unos 15 kilómetros de su delta, fue fundada en 1201, cuando el obispo Albert construyó un castillo en este emplazamiento. Un año después, se fundó la orden de los Hermanos de la Espalda y con ellos empezaron décadas de batallas y divisiones internas.

Uno de las influencias más importantes sobre el lugar fue la de los alemanes. De su dominio quedan numerosos restos, entre los que destaca el barrio antiguo de Vecriga (Viejo Riega), visita indispensable para todo turista que visite Letonia. Podéis disfrutar de una vista panorámica sobre este entramadado de callejuelas subiendo a lo más alto de la iglesia de San Pedro.

El castillo de Riga data del 1330, cuando se construyeron los cuarteles de la orden de Livonia. Actualmente en su interior reside el presidente del país. Al este del Viejo Riga florecen varios jardines y boulevards decimonónicos, cuyo principal monumento es el conocido como “La libertad”, erigido en 1935. El Nuevo Riga data del siglo XIX y en él se mezclan las zonas residenciales con las dedicadas a los negocios.

De cara a hacer turismo en Letonia otro lugar que merece visita es la calle de Maza Pils. Aquí se encuentran “Los tres hermanos”, los edificios residenciales de piedra más antiguos de la ciudad. Representan tres etapas diferentes en el desarrollo arquitectónico de Riga, desde el medieval hasta el barroco. El más antiguo está situado en el número 17 y data del siglo XV. Los otros dos se construyeron doscientos y trescientos años después, respectivamente.

Desafortunadamente no se sabe demasiado de la historia de estas construcciones ni tampoco de sus propietarios. En cualquier caso, el Museo de Arquitectura de la ciudad está situado en el edificio del número 19. John Fitzgerald Kennedy, el que después sería presidente de los Estados Unidos pasó unas vacaciones escolares en Ausekla, 22 (la antigua embajada). Eso dice la placa del lugar y ninguna explicación. ¿Qué estaría haciendo J.F.K.?