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turismo guadaletEnclavado en la comarca de la Marina Baixa, el pueblo-fortaleza de Guadalest, declarado Conjunto Histórico-Artístico, guarda entre sus murallas naturales posos árabes, aires medievales y restos monumentales arruinados por terremotos y guerras.

Esta localidad turística típicamente levantina es un privilegiado oteador del Mediterráneo, de la Costa Blanca y del accidentado relieve de la Sierra de Aitana.

Guadalest pone nombre a un valle, un río y un embalse, además de a un núcleo dividido en dos barrios, el del Castillo y el del Arrabal; pero ante todo es una especial obra producida por la mano del hombre que se introdujo hace siglos en los intersticios rocosos de una peña para conseguir confundir el paisaje urbanizado y el montaraz.

El peñasco donde se ubica, a casi 600 metros de altitud, y las espinas montañosas de los alrededores, la de Xort y Serrella al norte, y Aitana al sur, se dejan acolchar por tapices vegetales de tomillos, romeros, espliegos, lentiscos y salvias.

Cuando vayamos de turismo a Guadalest no hay que dejar de visitar los restos del castillo de San José, el campanario, la iglesia de la Asunción, las casas solariegas, así como un importante conjunto museístico, como el del artista Manuel Ussá, el Municipal de la Casa de los Orduña, el Etnológico, el de Juguetes Antiguos y el de la Tortura.

Cómo llegar a Guadalest: desde Alicante, la A-7/E-15 lleva hasta Benidorm; allí se coge la C-3318 a Callosa d’En Sarri y posteriormente la C-3313 a Guadalest.