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tratamiento médico acneNo todas las señales que deja el acné son visibles. Justo en la adolescencia, el momento de la vida en el que se desarrolla la propia imagen y se concede tanta importancia al físico, las espinillas pueden instalarse tozudamente y dejar una profunda mella en la autoestima. Afortunadamente, no sólo existen remedios cada vez más eficaces para tratar el acné, sino que ahora disponemos de métodos capaces de ‘borrar’ sus antiestéticas cicatrices.

Las técnicas de láser

Se aplican con objeto de ‘pelar’ o exfoliar las capas más externas de la piel. Dependiendo de su poder de penetración, se eliminan más capas de piel y los resultados son más visibles, pero el proceso es más cruento. Sin embargo, ya existen algunas novedades:

El láser más avanzado del que tenemos noticia es el 1320 nm Nd: YAG con enfriamiento epidérmico dinámico (único de este tipo aprobado por la FDA para el tratamiento de las arrugas). Su principal innovación es que, siendo indoloro y no invasivo, consigue -al igual que los demás láseres- estimular la formación de colágeno en la capa más profunda de la piel (dermis) y elevar así la concavidad de la cicatriz.

En un estudio reciente con pacientes que tenían cicatrices cónvacas profundas causadas por el acné, éstos recibieron un total de cuatro tratamientos con el citado láser con tres semanas de intervalo. Al finalizar, la mitad de los pacientes experimentaron un 50% de mejoría (el porcentaje define el grado de elevación de las concavidades). La media de beneficio general fue del 40%. Otra ventaja de este tipo de láser es que, al contrario que los otros, funciona en todos los tipos de piel, desde la más claras a las más oscuras.

En los demás tipos de láser (pulsado con colorante, de luz pulsada, YAG de erbio o de CO2) se requiere anestesia local o general. Dependiendo de su penetración, producen más o menos inflamación, con costras, enrojecimiento u otro tipo de manifestaciones. Tras la intervención, hay que esperar una media de dos a tres semanas para volver al trabajo, pero pueden pasar hasta seis meses para que desaparezca por completo el enrojecimiento facial.

La dermabrasión

La dermabrasión es otro método eficaz. Supone el empleo de una lija para eliminar las capas superiores de la piel. Dicho lijado estimula también la formación de colágeno y elastina en las capas profundas. Una nueva capa superficial (una piel de aspecto liso y, a menudo, algo brillante) reemplaza a la anterior. Se trata de un procedimiento invasivo que requiere anestesia y unas dos semanas de recuperación para el paciente.

La subcisión

La subcisión es un procedimiento quirúrgico reservado para cicatrices realmente profundas. El proceso requiere ‘despegar’ la piel y rellenar la concavidad con grasa del paciente o colágeno para obtener los resultados deseados.

La microabrasión

La microabrasión se reserva para casos menos severos. En esta técnica se pule la capa superficial de la piel con óxido de aluminio, sílice o cristales de sal para conseguir que el problema deje de existir. Para llegar a controlarlo se requieren varios tratamientos.

Marcas abultadas en la piel

Algunas cicatrices de acné son abultadas. Generalmente rojizas, pueden tratarse con láseres capaces de eliminar vasos sanguíneos (como los que se emplean para quitar las ‘manchas de vino’ de nacimiento). Por su parte, inyecciones de 5-FU intralesional consiguen aplanar el tejido cicatrizal. Hoy se prefiere este tratamiento a las inyecciones de esteroides, porque no provocan hundimientos de la piel ni estimulan la formación de nuevos vasos.