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cuidar pieles secasEnfundada en las medias y en la ropa que la aíslan del mal tiempo, la piel del cuerpo pasa ahora a un segundo plano; como permanece oculta, parece que podemos dejar de cuidarla para mantenerla hidratada y suave.

Algunas personas pueden salir de la ducha y, sin recurrir a una ayuda extra, sentirse ‘bien’ todo el día, usando cremas corporales sólo de vez en cuando. Pero cuando se tiene la piel seca y no se siguen los cuidados necesarios, las piernas, el escote y los hombros presentan una superficie sedienta de hidratación, tirante y, en ocasiones, descamada, que causa molestias y picores. Para evitarlo, sólo hay que dedicar unos minutos diarios a hidratar nuestra piel como se merece.

Combate la descamación

Los síntomas para reconocer la piel seca son inconfundibles: aparece reseca con tendencia a la descamación fina, al resquebrajamiento y a las fisuras en las partes más expuestas al aire. También produce sensación de picor, tirantez y se nota deshidratada y poco elástica. Y es que carece de sebo y tiende a reaccionar de manera más intensa al calor o al frío ya que no tiene aceites naturales para protegerse.

La piel seca puede ser de dos tipos:

  • Atípica: presenta déficit de lípidos debido a un mal funcionamiento de las glándulas sebáceas. Puede ser heredada o adquirida por la edad o una alimentación inadecuada, pobre en ácidos grasos insaturados. Estas personas sufren intensos picores después del baño.
  • Deshidratada: se caracteriza por una pérdida de agua debida al clima seco, el viento, el tabaco y el alcohol, la escasa ingesta de agua, los jabones astringentes, la exposición solar, el insomnio y el estrés.

Ingredientes eficaces:

  • La vaselina es un producto multiuso con una larga lista de aplicaciones; una de ellas, precisamente, consiste en suavizar e hidratar los codos y las rodillas.
  • La urea es otro componente indiscutible por su capacidad humectante. En casos de excesiva sequedad en las manos, los pies o en las zonas localizadas del cuerpo, se debe administrar una crema al 30% de urea, de venta en farmacias.

Cómo debes limpiar la piel seca

La limpieza es un paso indispensable para el cuidado de las pieles secas, tanto si lo son por naturaleza, como si el problema está causado por estrés, medicamentos, climatología o por el exceso de cal en el agua. Por su fragilidad, es necesario evitar agredirla y alterar su pH, así como intentar reconstituir la barrera hidrolipídica que la protege y que, probablemente, estará deteriorada. Para ello, es recomendable usar productos muy untuosos que incluyan en su composición una base lavante sin jabón, pero con activos hidratantes. En zonas muy secas y ásperas es recomendable la exfoliación.

La alimentación también es importante

Seguir una dieta completa y equilibrada es importante para mantener una piel sana y bien cuidada. La alimentación ideal tiene que ser rica en vitaminas del grupo B, A, E y D, además de contener minerales como selenio y zinc (presentes en zumos de frutas, cereales, legumbres, lácteos, levadura de cerveza y germen de trigo).

También hay que aumentar la ingesta de ciertos ácidos grasos insaturados, como el linoléico y el oléico (están en los frutos secos y los pescados azules), para aportar a la piel los lípidos de los que carece. El aceite de onagra aporta los ácidos grasos que la piel necesita (ácido oléico, linoléico y gammalinoléico) y contribuye a evitar su sequedad.

Además, es conveniente evitar el consumo excesivo de bebidas excitantes, tabaco y alcohol, y beber al menos cuatro o cinco vasos de agua cada día.