Enfermedades

La Sequedad Ocular: Síntomas, Tratamientos y Causas

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sequedad ocularLa producción de lágrimas disminuye y los ojos se resecan, se irritan, arden y se cansan. No es poco, porque las lágrimas cubren, protegen y nutren la superficie ocular, entre otras funciones.

Diagnóstico y tratamiento de la sequedad ocular deben ser estrictamente médicos, porque si el problema se agrava, puede afectar la córnea.

Es, de las enfermedades oculares, quizás una de las más frecuentes en las consultas oftalmológicas y una de las más difíciles de tratar. No mata, pero tortura, y sin tratamiento puede llegar a dañar seriamente la córnea, lo que sí reviste gravedad.

Las lágrimas humanas forman una película sobre los ojos que los protege de la irritación y los mantiene humectados y lubricados sirviéndose del parpadeo, que expande esta película lagrimal sobre la superficie ocular. Contienen, además, nutrientes que los ayudan a mantenerse saludables.

Una producción insuficiente de lágrimas puede conducir al desarrollo de la sequedad ocular, causando dolor, enrojecimiento ocular y hasta cicatrices corneales. Una lubricación adecuada implica un equilibrio lagrimal que consta de la formación de lágrimas de buena calidad y un parpadeo normal. Cuando el equilibrio se rompe o se altera por factores externos, las lágrimas disminuyen y el ojo se reseca.

Tratamiento de la sequedad ocular

«Cuando trabajo mucho tiempo con el computador o miro mucho la televisión, me pican los ojos», suelen quejarse algunos afectados por esta enfermedad. Otros tienen la sensación que produce la arena en los ojos o se despiertan en las mañanas con los párpados pegados. Aunque no es una enfermedad exclusiva de estos tiempos, pues sus manifestaciones se describieron en la antigüedad grecorromana, determinados factores de la civilización han fomentado su propagación. Sobreexposición ante el computador, corrientes de aire seco provenientes del aire acondicionado, humo de tabaco, rayos UV, lentes de contacto y estrés son algunos gatillantes.

La falta de tratamiento para los ojos secos o uno incorrecto pueden producir lesiones graves en la córnea y la conjuntiva, y un diagnóstico exacto sólo es posible con métodos oftalmológicos. Muchos enfermos se automedican sin consultar al médico, no saben que el uso de un fármaco no apropiado —un vasoconstrictor, por ejemplo— puede provocar molestias y agravar el cuadro clínico.

En las formas leves y medias de ojo seco, a veces el paciente sufre crisis de lagrimeo intenso, lo que parece contradictorio y signo negador de la existencia del mal. Esto se debe a que hay tres tipos de lacrimación: la basal, la refleja y la emocional.

La basal es la que se tiene habitualmente para humedecer la córnea, formar la película lagrimal para facilitar la visión y lubricar el parpadeo.

La refleja se desencadena ocasionalmente cuando algún cuerpo extraño (piedrecita, pestaña) entra detrás de los párpados y se forma una erosión. El ojo, irritado, responde con un reflejo de hipersecreción. En la vida diaria, esto sucede poco, pero a los pacientes de ojo seco les puede ocurrir cada vez que le aparece una úlcera corneal provocada por la sequedad.

La lacrimación emocional, por último, se debe a algunos estados de ánimo, positivos o negativos. En estas situaciones, el ojo seco llora como un ojo normal.

No es fácil curar esta enfermedad. El tratamiento se hace con sustitutos de lágrimas de diferentes tipos, y en ocasiones es necesario taponar los conductos lagrimales por donde la lágrima drena del ojo hacia las fosas nasales, para que el ojo pueda utilizar toda su producción de lágrimas.

En casos severos, un tratamiento con láser o una cirugía menor para cerrar el drenaje lagrimal es la mejor solución.

Las lágrimas artificiales alivian las molestias de manera efectiva. Pero, cuidado, se deben evitar aquellos productos que en su propaganda prometen volver rápidamente a blancos los ojos rojos, porque no producen una suficiente humedad e incluso empeoran los síntomas.

Existen algunas medidas que se pueden aplicar en la vida diaria para aliviar los síntomas del ojo seco: se recomienda beber bastante agua para que el cuerpo no se deshidrate y para que se expulsen simultáneamente sustancias residuales nocivas; al leer o al trabajar frente al computador, acuérdese de parpadear, porque estas dos actividades reducen el parpadeo normal; además, evite frotarse los ojos, porque eso agrava la sintomatología.

Síntomas de la sequedad ocular

  • Sensación de arenilla y/o cuerpo extraño
  • Ardor
  • Quemazón
  • Aspereza
  • Sensibilidad a la luz
  • Visión de halos de colores
  • Ojos llorosos
  • Picazón leve

Algunas causas de sequedad en los ojos

La formación del ojo seco tiene diferentes causas. En muchos casos es el síntoma del envejecimiento, ya que a menudo con la edad se reduce la producción de lágrimas. En general, las mujeres sufren más esta enfermedad que los hombres, y esto tiene su explicación en el condicionamiento hormonal dado, por ejemplo, por el uso de píldora anticonceptiva o por fluctuaciones hormonales.

La falta de grasa en el cuerpo también suele modificar la película lagrimal, porque su capa exterior está compuesta principalmente de grasa, y si la composición de ésta cambia, la película se rompe más rápidamente de lo normal después de un parpadeo.

Los usuarios de lentes de contacto también padecen de vez en cuando de ojo seco. Normalmente las lentillas nadan sobre la película lagrimal, y si ésta sufre una merma o varía su composición, aquéllas pasan a reposar directamente sobre la córnea, causando irritación y síntomas de la enfermedad. Sucede también cuando los lentes están sucios con depósitos generosos de proteínas.

Determinados medicamentos, una insuficiencia vitamínica y ciertas enfermedades pueden ocasionar una escasa formación de lágrimas: preparados hormonales; bloqueadores beta; falta de vitamina A; problemas en la tiroides, mal de Parkinson y síndrome de Sjögren.