Belleza

Tratamiento y cremas para la piel caseras

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crema piel secaHay cuatro pasos imprescindibles para ser bella: limpieza, tonificación, hidratación y exfoliación. Los tres primeros deben ser diarios. El último, semanal. No fallan: la piel mejora en un dos por tres. La idea es que tú misma prepares tus propias cremas para la piel caseras.

Es básico decirlo, pero de tan básico que  se pasa por alto. La limpieza de la piel es el principal procedimiento para que aquella luzca sana y linda. No es una exageración decir que es el aspecto fundamental del cuidado.

A lo largo del día la piel se ensucia con una enorme cantidad de polvo e impurezas, sobre todo si se vive en la ciudad. Es muy importante quitar esta suciedad facial cada noche. Tradicionalmente se usaba agua y jabón como limpiador; sin embargo, hoy sabemos que el pH del jabón puede secar mucho la piel y dejarla incluso tirante y se aconseja utilizar algunas cremas para la piel, que pueden ser caseras. Una limpieza profunda se puede hacer cuando se aplica vapor o calor al rostro y los poros se abren. En general, es suficiente hacerlo una o dos veces por semana. No se debe realizar el día anterior a un acontecimiento especial, ya que cuando se quitan las impurezas de esta forma, pueden aparecer manchas. Lo ideal es dejar que la piel descanse un par de días.

Luego de la limpieza, sigue la tonificación, un proceso muy sencillo cuyo propósito es eliminar cualquier resto de limpiador. Fortalece la piel, preparándola para la hidratación. Si has aplicado vapor después de la limpieza, la tonificación cierra los poros. Esto es importante que ocurra antes de aplicar un maquillaje. El tonificador más natural es el agua pura, úsala tibia o fría, porque así es más revitalizante; el agua caliente puede dañar las células de la piel.

Aunque la piel sea grasa, es necesario hidratarla con alguna crema para la piel, porque de lo contrario el cuerpo producirá demasiada grasa natural (sebo), que obstruye los poros y puede formar manchas. El mejor momento para hidratar es después de la tonificación. No hidrates el rostro después del baño porque la piel estará profusamente sudada. Mejor es esperar que los poros se cierren un poco antes de hidratar o aplicar maquillaje.

La exfoliación es cuento aparte. Consiste en un proceso que utiliza un agente ligeramente abrasivo sobre la piel para eliminar las células muertas. Una exfoliación periódica y profunda muestra de inmediato sus beneficios. La piel se renueva cada mes. La exfoliación mantiene la piel tersa y limpia. Este proceso también limpia la piel y quita la suciedad acumulada sin privarla del sebo natural. Pero no es recomendable hacerla más de una vez por semana, aunque resulte tentador.

Crema Limpiadora de bicarbonato de sodio casera

(para pieles grasas)

Se necesitan:

  • 2 cucharadas de bicarbonato de sodio
  • 2 cucharadas de arroz molido
  • 1 cucharadita de cristales de jabón (optativo)
  • 1 cucharadita de ralladura fina de cáscara de limón

Como todos los ingredientes son secos, pueden mezclarse y guardarse durante un tiempo bastante prolongado. La cáscara de limón fresca es la mejor, pero también puedes comprar la variedad seca en tiendas de hierbas y especias. Si no consigues cristales de jabón, se pueden obviar, pero el limpiador no hará espuma. Se aplica en pequeños puñados y se frota vigorosamente el rostro hasta que el jabón haga espuma. Seca luego el rostro con una toalla suave y aplica ligeramente un hidratante si es necesario.

Crema hidratante nutritiva de naranjas casera

(para pieles secas)

Se necesitan:

  • 1 naranja
  • 2 cucharadas de aceite de jojoba
  • 2 gotas de aceite esencial de naranja

Procura que la naranja esté limpia y sea orgánica. Con un pelapapas, quita la parte de color de la cáscara, dejando todo el tejido fibroso blanco. Combina los aceites en un bol y agrega la cáscara de naranja. Deja en infusión por lo menos durante 24 horas. No refrigeres para no retardar la acción de las enzimas. Retira la cáscara y decanta el aceite en una botella. Este aceite hay que aplicarlo en pequeñas cantidades mediante un masaje profundo. Ojo con el aceite esencial, no es aconsejable utilizar más de lo establecido porque daría a la cara un desagradable color anaranjado.

Crema exfoliante de jengibre casera

(no aplicar en pieles delicadas)

Se necesitan:

  • 1 raíz de jengibre de unos 10 centímetros
  • 2 cucharadas de bicarbonato de sodio
  • 2 cucharadas de caolín

Pela la raíz del jengibre y rállala fina. Agrega el bicarbonato y el caolín, y mezcla todo, casi formando un puré. Como el jengibre tiene un efecto térmico, puede sentirse un cosquilleo, pero es normal.

Otra receta de crema casera para pieles secas la puede encontrar aquí.