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tratamiento de la anorexia nerviosaLa Anorexia Nervisiosa es una enfermedad caracterizada por el rechazo de la comida que puede llevar a una pérdida extrema de peso, trastornos hormonales e incluso la muerte.

Es una enfermedad mucho más frecuente entre las muchachas (9 de cada 10 casos). A menudo es síntoma de problemas psicológicos íntimamente relacionados con el trasfondo familiar.

Las muchachas anoréxicas pueden utilizar el rechazo de la comida como instrumento para manipular a sus padres.

Causas

Aunque la causa de la enfermedad todavía no está bien definida, una posible explicación es que surge de un deseo subconsciente de escapar a la madurez que se aproxima.

La enferma hace dietas con objeto de que su cuerpo conserve la forma preadolescente.

Este rechazo de la sexualidad normal puede haberse desencadenado por una experiencia sexual prematura que ha causado temor o culpabilidad.

Otras veces, una muchacha emocionalmente insegura, que escucha un comentario casual de que está demasiado gruesa, decide que tiene que perder peso a cualquier precio para ganar amigos.

Qué se siente

Se inicia con una dieta de tipo normal, pero la muchacha come cada día menos. Acostumbra a dar falsas razones para hacerlo, insistiendo, por ejemplo, en que las piernas o los brazos están todavía demasiado gruesos.

Aún cuando se quede esquelética, todavía se ve gorda y no come en forma razonable. No obstante, a veces puede comer abundantemente, ingiriendo grandes cantidades de ciertos alimentos y vomitándolos después. Para contrarrestar la presión familiar, puede esconder la comida y tirarla, sosteniendo que la ha comido.

Cuando su peso desciende aproximadamente un 15% por debajo de lo normal, empieza a no tener los períodos y su cuerpo puede volverse más velludo. Al principio de la enfermedad, la paciente de anorexia nerviosa es, con frecuencia, demasiado enérgica. Puede cocinar grandes comidas para otros, mientras ella pasa hambre; pero insistirá en que se encuentra bien.

Su piel se adelgaza, toma color de papel, y finalmente se pone enferma. Probablemente se presentará estreñimiento, pero tanto si lo padece como si no, tomará grandes dosis de un laxante en la creencia de que al acelerar el paso de los alimentos por su sistema digestivo, evitará ponerse gorda. En las últimas fases caerá en una depresión total.

Incidencia de la anorexia nerviosa

Es bastante común; alrededor de una adolescente de cada 100 está afligida por ella.

Sólo uno de cada 2000 adolescentes varones padece la dolencia, pero su incidencia aumenta.

Peligros

La paciente adolescente que trata de mantener bajo el peso tomando grandes cantidades de laxantes y vomitando con frecuencia, puede sufrir cambios peligrosos por la pérdida de iones a causa de la expulsión anormal de líquidos del organismo. Muchos adolescentes pasan por una fase temporal de dieta excesiva, pero sólo unos pocos acaban padeciendo anorexia.

De entre los que la padecen, aproximadamente el 5% muere, suicidándose como consecuencia de la depresión.

Un número pequeño padece como resultado una infección secundaria (por falta de nutrición) o deshidratación (por el empleo excesivo de laxantes).

Algunas muchachas, literalmente se dejan morir de hambre.

Cómo actuar

Si su hija adolescente tiene una imagen irreal de sí misma y cree que está demasiado gorda y hace una dieta excesiva, acuda al médico inmediatamente.

El tratamiento de la anorexia nerviosa es más difícil cuanto más avanzado esté el proceso. Según su estado puede tratarse ambulatoriamente, en hospital de día (donde acude diariamente pero duerme en casa) o, en los casos más graves, ingresada en una unidad hospitalaria especializada.

Tratamiento de la anorexia nerviosa

El tratamiento varía, pero el médico discutirá la enfermedad con la paciente y la ayudará a decidir cuál es el peso adecuado. Entonces se pondrán de acuerdo sobre la dieta que tendría que emplear para ganar peso a un ritmo saludable. Algunos consejos para tratarla en el hogar.

Recaídas

Una vez logrado el peso recomendado, la paciente seguirá acudiendo a visitas periódicas, ya que hasta un 75% de las pacientes pueden continuar manteniendo conductas alimentarias anómalas, en especial bulimia.

Aunque muchos padres suponen que este trastorno representa una nueva fase transitoria de la adolescencia, algunas pacientes tienen dificultad con sus dietas durante muchos años, alternando el ayuno con las comidas copiosas en exceso.