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trastorno calorLa sobre exposición a temperaturas extremas es habitualmente una cuestión de indiferencia o descuido a los peligros de las inclemencias climáticas y trastornos por calor. Los muy jóvenes o ancianos, los portadores de enfermedades crónica, alcohólicos y consumidores de drogas son más vulnerables.

Calambres por calor

Son calambres que se dan en cualquier músculo del cuerpo después del ejercicio por la perdida de electrolitos (sal) y agua por el sudor.

El tratamiento consiste en la reposición de sal y agua para aliviar los calambres. Esto se puede lograr disolviendo media o un cuarto de cucharita de té con sal en un litro de jugo de fruta. Los preparados comerciales con sales y azúcar son también aceptables. Extienda los músculos acalambrados.

Agotamiento por calor

Al igual que el anterior trastorno por calor este es producido por la perdida de sal y agua por el sudor que se acentúa en lugares muy cálidos. La piel se presenta pálida y húmeda, como pegajosa. La temperatura corporal es normal o no sobrepasa los 38.9° C. La persona suele conservar la conciencia, aunque puede haber presentado un desmayo de rápida recuperación o presentar signos de agitación y ansiedad. Se pueden presentar también náuseas y mareos sobre todo estos últimos al intentar levantarse. Si la causa fue un ejercicio extremo puede sufrir además calambres muy dolorosos.

El tratamiento necesita la reposición de líquidos por vía endovenosa, por lo que es prioritario el transporte a un hospital. Entre tanto es recomendable llevar a la persona a un lugar fresco y dejarla recostada con las piernas elevadas. Desvista a la persona, se pueden aplicar compresas frías en las ingles, axilas y cuello.

Golpe de calor

Es una emergencia médica, que ocurre mayormente en climas muy cálidos y húmedos. También es frecuente en personas ancianas que pasan gran parte del tiempo en un cuarto con mala ventilación. Otro tipo es el que ocurre en personas que practican ejercicios intensos en los climas antes mencionados.

La piel del paciente se siente caliente, pudiendo estar seca o húmeda, y su coloración es rojiza. El pulso cardiaco suele estar acelerado y la conciencia alterada variando desde leves alteraciones hasta la inconciencia, incluso pueden presentarse convulsiones. Los mecanismos fisiológicos para mantener la temperatura normal fallan, subiendo la misma por arriba de los 40° C, pudiendo llegar a niveles incompatibles con la vida.

El trasporte a un servicio de emergencia debe hacerse sin demora. Mientras se espera la ambulancia se comienzan las maniobras de enfriamiento que consisten en primer lugar en llevar a la persona al lugar más fresco posible y sacarle la ropa, sobre todo la gruesa. Empape a la persona directamente con agua de hielo, coloque trozos de hielo, cubiertos con un trapo para evitar las quemaduras, en axilas, ingles y cuello.

Prevención del golpe de calor:

  • Precauciones al realizar ejercicios en climas cálidos y húmedos. Usando ropa liviana, bebiendo buena cantidad de líquidos y evitando la exposición prolongada al sol y en las horas de mayor calor.
  • Tome un baño o ducha fría una o dos veces por día.
  • Mantenga los ambientes de descanso, o donde se esté mucho tiempo frescos y ventilados. (mayor cuidado para las personas mayores).
  • Si usted sufre de enfermedades del corazón, neurológicas, dermatológicas, o si toma medicamentos pregúntele a su médico sobre la actividad física en climas cálidos.