tipos de peelingCuando se habla de “peeling” se puede entender desde un simple arrastre de las células muertas con un producto exfoliante hasta la eliminación de la capa superficial de la piel, que obliga a ocultar el rostro durante un par de semanas. Dentro de este abanico de tipos de peeling, existen unos tratamientos que realmente actúan sobre las arrugas y otros que sólo mejoran la textura de la piel. En estas lineas resumimos los métodos que funcionan, con sus ventajas y desventajas.

La palabra “peeling” designa el efecto de descamación de la piel producido tras la aplicación de diferentes sustancias, normalmente ácidas, que irritan la capa córnea (la más superficial de la piel). Con esta descamación -que será más o menos profunda, según el tipo de procedimiento empleado- se busca desde mejorar el aspecto de la piel y cerrar los poros, hasta eliminar las arrugas, manchas y marcas del acné.

Los tipos peelings se pueden dividir en:

  • Superficiales, eliminan una capa de 0,06 milímetros de piel, que es un efecto parecido al de una peladura por exceso de sol.
  • Medios, alcanzan entre 0,45 y 0,6 mm; producen una descamación más seria
  • Profundos, llegan hasta 0,6-0,8 mm; una “herida” que termina por formar una costra que después se cae.

Estas descamaciones se pueden llevar a cabo mediante:

  • Procedimientos físicos, emplean la abrasión mecánica
  • Electrónicos, utilizan el láser
  • Peeling Químicos, con mascarillas, geles o lociones a base de sustancias químicas que penetran leve, moderada o profundamente en la epidermis, según las necesidades.

¿Qué tipo de peeling escoger?

Para determinar la mejor opción es importante valorar la intensidad de las lesiones y, sobre todo, saber hasta dónde se quiere llegar. Antes de decidirse sobre un método u otro, debe pensar si sólo está dispuesto a pasar un fin de semana con la piel enrojecida para mejorar la textura de su cutis; si prefiere retirarse de la vida pública durante dos semanas, pero obtener unos resultados antiarrugas más visibles, o si le gusta más una opción intermedia. En cualquier caso, el criterio médico será el que diga la última palabra.

Peeling superficial

El principio de éstos es provocar un levantamiento leve de la piel. Para ello, se “irrita” la epidermis con crioterapia (nieve carbónica y bisturí) o con ácidos (glicólico, tricloroacético, kójico, pirúvico, acético, etc.) a una concentración muy baja, para que alcancen sólo la epidermis y, como mucho, la dermis papilar. El resultado: provocan un ligero enrojecimiento de la piel y una descamación de la misma de 2 a 4 días. A esa profundidad, lo que hacen es eliminar las células muertas de la capa más externa de la piel, activar las células para que fabriquen nuevas fibras de colágeno y elastina y aumentar la capacidad de la epidermis de retener el agua. Estos efectos se observan aproximadamente a los tres meses de iniciar el tratamiento.

Ventajas de esta clase de peeling: En general, tienen un alto nivel de tolerancia y buscan una mejora de la piel. Este tipo de peelings permiten hacer una vida completamente normal desde el día siguiente (como mucho 2 ó 3 días), y maquillarse a las 24 horas. Se pueden realizar prácticamente todo el año; basta con evitar el sol durante un mes después del tratamiento y protegerse a diario con una crema de factor solar 15. En verano se podrá tomar el sol, pero con una protección muy elevada.

Desventajas: por muchas sesiones de tratamiento superficial que se haga, nunca se consiguen los resultados de un peeling medio, ya que la acción de estos ácidos tiene una profundidad limitada.

Para quién: corrigen las arrugas finas, el acné sin cicatrices (se emplea mucho para la espalda) y la rosácea. También es útil para cerrar los poros, aclarar la tez y los léntigos de la cara, manos o escote.

Sesiones: el número de sesiones va a variar en función de la patología a tratar, del método empleado y de la respuesta de cada paciente. Se calcula que el tratamiento puede durar una media de 4 a 6 sesiones, con un intervalo de unos 7 a 15 días entre ellas. Pero para mantener los resultados se aconseja someterse a una sesión trimestral.

Tipos de Peeling superficial

  1. Ácido glicónico. Es uno de los más utilizados porque probablemente sea el menos irritante, menos traumático y el que menos problemas de pigmentación plantea. Proviene de la caña de azúcar y, aplicado tópicamente a bajas concentraciones, disminuye el grosor de las capas superficiales de la dermis y consigue mayor flexibilidad. Esto hace que sea un tratamiento eficaz en casos de sequedad de la piel.
  2. High potency peel (HPP). Es el peeling superficial que obtiene un resultado más seguro, más uniforme y es mejor tolerado por todo tipo de pieles. Se trata de una mezcla de glicólico, piruvato y láctico. El paciente tendrá que preparar su piel durante dos semanas con una crema de AHA´s que le provocará irritación. Con este gesto se habitúa a la piel a un pH inferior a 6 y se provoca una descamación previa para conseguir un mayor y mejor efecto del ácido. Se reparte con un pincel la solución, insistiendo en las zonas que presentan las imperfecciones. El paciente únicamente notará unas ligeras molestias o picor, que desaparecen en pocos minutos. No se podrá maquillar hasta pasadas 24 horas, tendrá que utilizar cremas hidratantes con protección solar a diario, y el sol se deberá evitar totalmente a lo largo de un mes.
  3. Dermaplanning. Se realiza en tres fases: En la primera se eliminan las células muertas con un suave raspado de la piel. Después se aplican una serie de sustancias activas (a base de ácido glicólico) que destapan los poros y afinan la capa córnea, de forma que se reducen las arrugas y manchas. La tercera etapa consiste en enfriar la piel (con nieve carbónica), para cerrar los poros y provocar una reacción antiinflamatoria inmediata. Se sentirá un ligero picor que remite en 4 horas y permite hacer vida normal con sólo maquillarse un poco el rostro. De ahí que se le conozca como “el peeling de la hora de comer”. Este tratamiento es muy eficaz para suavizar manchas producidas por el sol y queratosis puntuales, a la vez que mejora el aspecto general de la piel. Sin embargo, requiere manos muy expertas porque resulta difícil controlar la profundidad de la acción.
  4. Amelán. Es el nombre comercial del tratamiento despigmentante “de moda”, creado por el doctor venezolano Eduardo Krulig, y es el único que garantiza la desaparición de las manchas solares de cualquier zona del cuerpo, como el melasma y el cloasma. No es igual de efectivo en lunares solares o seniles ni en queratosis actínicas. La forma de aplicar los productos es uno de los grandes logros: en la consulta, después de limpiar la piel, se extiende una mascarilla despigmentante. Posteriormente, el paciente se va a casa con ella puesta y se deja actuar aproximadamente 8 horas. Pasado ese tiempo, se retira con agua y, a partir de entonces, habrá que usar una crema de mantenimiento tres veces al día durante la primera semana; dos veces en la segunda, y una vez al día a partir de entonces. Si se interrumpe el mantenimiento, la mancha puede reaparecer porque el tratamiento no elimina la tendencia, solamente interrumpe la formación de melanina.
  5. Gentlepeel. Consiste en pasar microcristales de hidróxido de aluminio por la superficie de la epidermis (como pasar una piedra pómez o una esponja marina). Provoca irritación y eritema, que suelen remitir en unas horas, y permite volver a hacer vida normal en 24 horas. Para que la piel se vea más lisa se requieren entre 4 y 10 sesiones, con un intervalo de una semana. Actúa en los poros abiertos, en arrugas suaves a moderadas y, si se combina con un producto bactericida, mejora el acné activo. Frente a un peeling químico, tiene menos riesgo de reacciones alérgicas y, frente al láser, es más barato y no requiere ningún tipo de anestesia.

Peeling Medio

Se utilizan preparados de ácido tricloroacético (TCA) sólo o combinados con resorcina, ácido láctico, kójico, salicílico o cítrico. Llegan hasta la dermis reticular superficial (de 0,45 a 0,60 mm de profundidad). Elimina por completo la epidermis, que se va renovando hasta regenerarse por completo pasadas varias semanas. Las fases por las que pasará la piel (enrojecimiento-oscurecimiento-peladura) no permiten llevar una vida social durante unos días (entre 3 y 7). La nueva piel que aparecerá estará ligeramente enrojecida una temporada, pero se podrá camuflar con maquillaje.

Ventajas de esta clase de peeling: se consigue una piel fresca y tersa, libre de manchas melánicas.

Inconvenientes: mal empleados estos tipos de peeling pueden provocar una despigmentación y, por lo tanto, no se recomienda seguir estos tratamientos cerca del verano.

Para quién: aconsejable para manchas más tenaces, las arrugas marcadas del contorno de ojos, de los párpados y del labio superior, así como acné y estrías.

Sesiones: requiere una única aplicación, aunque la piel debe prepararse con un producto cosmético para evitar posteriores reacciones de pigmentación.

Tipos de Peeling Medio

  1. Easy peel. Su fórmula es una mezcla de ácido ascórbico, cítrico y TCA, que se aplica en cuatro sesiones, una por semana, para penetrar cada vez más profundamente en la piel. Después de éstas se aplica una crema postpeeling, y esto es lo que marca la diferencia con el resto. La eficacia procede de la penetración de los activos de esta mascarilla terapéutica tras la exfoliación. Una vez finalizadas las cuatro sesiones, pasarán otras seis semanas hasta que se recupera la piel del todo. Quedará luminosa, con menos arrugas finas y una mejora importante del acné. Se desconocen contraindicaciones y no se ha descrito ningún tipo de alergias, aseguran en la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética.
  2. Week end Peel. Es un nuevo concepto de peeling medio-profundo que tiene efecto terapéutico sobre las glándulas sebáceas infectadas. Se llama así porque con una sola aplicación se obtiene una mejoría (especialmente del acné) en 2-3 días.

Peeling Profundo

Utilizan el láser o fórmulas basadas en fenol al 88 por ciento. Penetran hasta la dermis reticular media (0,8 mm), que es límite que se puede llegar. Si se sobrepasa ese límite se puede alcanzar la dermis reticular profunda y originar una cicatriz, que le hará mantenerse alejado del sol de por vida. De ahí que esta técnicas de peeling sólo deban practicarla manos muy experimentadas. Sea muy prudente, por tanto, a la hora de elegir especialista y clínica de cirugía estética.

Si se realiza correctamente, la epidermis se descama por completo, cicatriza con una costra, y se requieren entre 7 y 14 días para recuperar la normalización y poder mostrarse en público. Una vez curada, la piel queda de color rojizo más o menos intenso y el paciente se deberá aplicar protección solar total para evitar la pigmentación cutánea, y seguir unos estrictos controles dermatológicos. La rojez o eritema postpeeling durará de uno a tres meses, dependiendo del caso particular, y al final toda la zona tratada quedará levemente decolorada. Por este motivo, no se recomienda en áreas parciales, sino para la totalidad del rostro.

Ventajas de esta clase de peeling: los resultados son muy buenos y duraderos. Al producir una reconstrucción de las fibras de colágeno y elastina de la dermis, al cabo de unos ocho días, la piel aparece tersa y flexible, aunque con un suave tono rosado.

Inconvenientes o desventajas de tipo de peeling: es un tratamiento muy agresivo (después de la sesión la piel arde como si estuviera quemada) y con resultados a largo plazo. Estos tipos de peeling requieren anestesia local o sedación ya que es realmente doloroso. Pueden producirse infecciones, hiper o hipopigmentación, así como cicatrices. Hay que realizar previamente un tratamiento con pomadas decolorantes y, en caso de que la paciente tenga tendencia a los herpes, deberá tomar medicamentos preventivos. Además, la vuelta a la vida normal no se producirá hasta una o dos semanas más tarde, según los procedimientos más superficiales o profundos. Y, sobre todo, hay que prepararse desde el punto de vista psíquico ya que la descamación es tal que durante una semana larga su rostro puede resultar desagradable para los demás.

Para quién: aquellos que quieran plantar cara a las arrugas muy marcadas (especialmente las que entrecruzan las mejillas, las del labio superior y las patas de gallo), a las secuelas de acné o para los léntigos y queratosis de pieles muy fotoenvejecidas. No se recomienda en pieles muy oscuras o gruesas. La condición sine qua non: precisa, más que ningún otro peeling, las manos de un profesional muy cualificado. Se trata de una intervención delicada y sólo de esta manera se evitarán errores irreparables y se lograrán resultados óptimos. Se suele emplear en pacientes de más de 50 años y en personas jóvenes con cicatrices post-acné y comedones abiertos.

Sesiones: una sola, que puede durar de treinta minutos a dos horas.

Tipos de Peeling Profundo

peeling quimico

 

  • Exoderm lift. Es una fórmula a base de fenol modificada con aceites que ralentizan la absorción y permiten que el fenol penetre controladamente. El producto se aplica por toda la cara y se cubre con una máscara impermeable durante 20-24 horas. Luego se retira la máscara y la piel sobrante, y se extiende otra mascarilla antiséptica. Poco a poco irá apareciendo una costra, que en una semana se caerá dejando la piel fina y sensible.
  • Molding Mask. Esta técnica la aplican sólo un grupo escogido de especialistas. Su fórmula química provoca una exfoliación que da lugar a una piel totalmente renovada, estimula la formación de fibras de colágeno y elastina, y provoca una retracción de la piel con efecto lifting. La consecuencia directa de este tipo de peeling químico es un rejuvenecimiento real de la piel.
  • El Resurfacing. Emplea la potencia del láser para “raspar” la dermis. Es una técnica que consigue regenerar completamente. Para ello se utiliza la tremenda energía del láser, que “quema” -de forma controlada- la capa superficial dejando la piel en “carne viva”. Luego, se levanta la piel muerta y se impregna la zona con una gruesa capa de pomada, para después taparla con un vendaje oclusivo. La primera semana el paciente deberá tomar antibióticos y mantener el rostro tapado. Tendrá que aplicarse pomada regenerante y antibiótica para calmar el escozor y favorecer la regeneración de la piel nueva. Durante los cinco meses siguientes, la piel pasará de estar rojiza a rosa, hasta quedarse del mismo tono que el resto. No se debe tomar el sol en absoluto, porque las zonas que se han trabajado se quedarían oscuras. La principal ventaja frente a los otros es la precisión del láser, porque se puede regular su capacidad de penetración.
  • Dermoabrasión. Se trata de friccionar la superficie de la epidermis con un chorro de cristales de hidróxido de aluminio o bien con la ayuda de una piedra rotativa. La abrasión será más o menos fuerte según sea la insistencia del médico en la zona a tratar y el número de pasadas. Requiere anestesia y deja una costra durante dos semanas. Sus efectos y resultados son asimilares a los de los peelings químicos medios o profundos.