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tinte peloAlgo más de la mitad de las mujeres que se tiñe el pelo prefiere hacerlo en casa para economizar tiempo y dinero. Los productos de coloración son cada vez más cómodos y se logran con ellos mejores resultados. Haz como los buenos profesionales y aprende a jugar con tres factores clave antes de lanzarte a la aventura del color: analiza el tono base de tu pelo, las características del producto que vas a usar y los resultados que quieres conseguir.

Tonos y técnicas a la carta

La coloración directa no permanente, al no llevar amoniaco ni agua oxigenada, no aclara el color natural, actúa sobre la superficie. Cubre ligeramente los cabellos blancos. Dura entre seis y ocho semanas.

El tono sobre tono cubre las canas cuando no superan el 50% del cabello. Los colorantes penetran superficialmente dejando delicados reflejos que desaparecen a las seis u ocho semanas. Refuerza el color natural pero no aclara. Dura menos de dos meses.

La coloración permanente baja en amoniaco, entre el tinte permanente y el tono sobre tono, aclara un tono. El resultado es natural, con reflejos. Cubre las canas en algunos casos.

La coloración permanente aclara dos o tres tonos. Lleva amoniaco y oxigenantes.

Por último, los aclarantes aclaran más de cuatro tonos.

Cuidados extra para cabellos teñidos

Para que el cabello teñido guarde el brillo debe cuidarse con productos que pongan una barrera a los agentes que deterioran el color: el agua, la luz solar o el cloro de la piscina. Si el pelo está seco se vuelve más poroso y frágil. En general, abusa de los acondicionares y de las mascarillas.

Varias marcas tienen líneas para cabellos teñidos que puedes encontrar en peluquerías, perfumerías y en farmacias.

Los champús con antioxidantes limpian con suavidad. Contienen vitaminas y filtros UV. Los acondicionadores suavizan, alisan y sellan la fibra capilar. En melenas largas ayudan a desenredar el pelo. Las mascarillas nutren e hidratan a fondo. Ineludibles en cabellos teñidos y estropeados. Los sprays, espumas y geles protectores preservan el color de los UV y lo hidratan.

Una aplicación sencilla y rigurosa del tinte en casa

Los nuevos tintes para usar en casa son untuosos como una mascarilla o ligeros como un gel, no gotean y apenas manchan ni dejan restos indelebles en el cuarto de baño. Aunque los olores ya no son tan fuertes como los que tenían antes, conviene teñirse en un espacio que se pueda ventilar. La primera vez es necesario hacerse una prueba de sensibilización para descartar alergias. Se pone un poco de tinte detrás de la oreja o en el pliegue del codo, se espera 48 horas sin lavar la zona y, si no hay rojez, irritación o prurito, puede utilizarse. En los tintes que requieren mezcla, basta con juntar dos o tres gotas. Utiliza los guantes para evitar que las uñas se coloreen.

Para alcanzar los objetivos se deben respetar estrictamente los tiempos de exposición y seguir escrupulosamente las instrucciones de uso. Mezclar dos o tres tonos, como hacen en las peluquerías, solo pueden permitírselo las muy expertas.

Para evitar las manchas en la piel, aplica vaselina o una crema tipo Nivea en todo el contorno del cuero cabelludo y las orejas. Las manchas se retiran con un algodón empapado en champú y alcohol de 90.

Así se aplica el tinte en casa

Para aplicarte el tiente en casa empieza por dividir la cabeza en cuatro partes. Haz una raya en el centro, desde la frente hasta la nuca, y otra lateral, de oreja a oreja. Sujeta el pelo que ha quedado a cada lado, por detrás, con una pinza y, deja suelto el cabello de las dos partes de la zona delantera.

Aplica el tinte a lo largo de las dos rayas grandes. Si vas poniendo el producto de forma ordenada sabrás dónde te has detenido cuando pares para reimpregnar el pincel o la espátula.

Empieza a aplicar el tinte por una de los dos partes delanteras abriendo pequeñas rayas, a un cm de distancia entre ellas, desde las orejas hasta la cara. En las patillas, levanta el cabello para poder aplicar bien el producto, ya que en esta zona el pelo tiende a aplastarse contra la cara. Actúa igual en las otras tres zonas en que has dividido la cabeza.