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Sudoración excesiva. Problemas y elección de productos

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sudoración excesivaPara tener la transpiración bajo control siempre es recomendable realizar una buena limpieza con agua tibia, utilizar un jabón muy suave y aplicar diariamente un desodorante o antitranspirante. Sepa qué producto escoger para mantenerse fresca y atractiva este verano.

La escena es típica. Mientras se está en casa, trabajando, en alguna reunión importante o hasta en momentos más íntimos, el sudor suele traernos sorpresas desagradables. Y no sólo durante verano. Una gota que moja el cuerpo y también la ropa corre por alguna parte. Sensación desagradable.

El ser humano transpira como un mecanismo fisiológico, como una forma normal del cuerpo para eliminar calor. Las zonas más propensas para una sudoración excesiva son las axilas, la cara, la cabeza y los pliegues en general, la zona sub mamaria, la ingle y detrás de la rodilla.

El primer paso para atenuar este problema es realizar un aseo diario con agua y con un jabón suave. Si no se tiene una transpiración excesiva, el ideal es aplicar un desodorante suave que ayude a combatir los malos olores.

No obstante, para aquellas mujeres con una sudoración excesiva, la mejor opción son los antitranspirantes. Generalmente son derivados del aluminio. Y tienen una sustancia que inhibe la formación del sudor.

Ambos productos pueden producir alergias e irritaciones por sensibilidad a ciertos componentes. Por esto, es aconsejable, sobre todo si se tiene la piel muy delicada, utilizar elementos libres de alcohol, sin colorantes, conservantes y dermatológicamente probados.

La elección de un buen producto contra la sudoración excesiva

Actualmente existen en el mercado una gran cantidad de desodorantes y antitranspirantes en las más variadas presentaciones. ¿Pero cuáles son los mejores para tratar la sudoración excesiva? Los productos que vienen en crema son ideales para las pieles sensibles y recién depiladas. Pero hay que tener cuidado en cuál se va a escoger, ya que algunos podrían manchar la ropa.

Para ser usado en las axilas y de forma dosificada según la necesidad de cada persona están los roll-on. También están los del tipo stick, para ser aplicado en las epidermis normales. A su formulación se le incorpora talco, por lo que deja una película protectora.

Otra alternativa es el atomizador, que puede ser empleado no sólo debajo de los brazos sino que también en las manos y en los pies. Una buena opción para tener todo el cuerpo protegido y sentirse segura todo el día.

Pero no hay que olvidar a las futuras mamás, ya que ellas también requieren de cuidados especiales. En el embarazo hay un aumento de la sudoración tanto axilar, como en las palmas de las manos y las plantas de los pies, por esto deben usar desodorantes hipoalergénicos –suaves, anti alérgicos y sin perfume-, mejor en barra o crema y también usar polvos talco en los pliegues para evitar la humedad.

Los problemas de la sudoración excesiva

Claro que no toda la sudoración es por calor. En algunas personas se produce una transpiración excesiva, principalmente por problemas nerviosos, emocionales o de stress. Esta enfermedad se llama hiperhidrosis. Cuando el sudor es mayor de lo normal o tiene muy mal olor se debe consultar siempre a un dermatólogo.

Esta situación se manifiesta, por ejemplo, cuando se mojan los labios con facilidad; empieza a gotear la frente en una reunión; el sudor de las axilas mancha las camisas o las palmas de las manos están tan empapadas que incluso llegan a gotear, entre otros síntomas parecidos o peores.

Pero una de las mayores dificultades que puede producir la transpiración es el aborrecible mal olor. Se origina por el tipo de secreción del sudor, más microrganismos que viven en la piel que se alimentan de este sudor y producen el desagradable aroma.

En condiciones normales esta situación se maneja con un antitranspirante simple que va disminuyendo el problema. Si esto no responde, se debe consultar a un médico, para averiguar la causa, ya que puede ser un cambio hormonal, nervios, problemas de aseo, entre otros factores.

Lo importante es conocer bien el cuerpo y saber cuánto se transpira diariamente para comprender cuál es el desodorante o antitranspirante que más conviene utilizar. Y estar atento a cualquier cambio, para consultar oportunamente a un dermatólogo.