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argentina sonido tangoBuenos Aires es una de las más fascinantes ciudades del mundo que aseguran actividad las 24 horas del día. La cosa es no quedarse dentro de la habitación y salir a disfrutar de los buenos aires.

Situada a la orilla derecha del estuario del río de la Plata, la capital de Argentina no duerme demasiado. La vida nocturna de los porteños se extiende por toda la ciudad, aunque, por supuesto, existen áreas de especial actividad. Así, la Costanera Norte y Las Cañitas, en Palermo, son los lugares donde se concentra la marcha. “El Bajo”, al igual que las calles contiguas a “Reconquista” y “25 de Mayo”, es conocido por constitutir una “ruta” fácil de recorrer con parada en cada bar. Si lo que deseáis es escuchar tangos resultones, entonces lo que debéis hacer es acercaros al puerto de San Telmo. Sin embargo, para disfrutar de la buena música de la ciudad mejor es que olvidéis las guías y sigáis a los bonaerenses, que se reparten por todo el mapa.

Afortunadamente, los taxis son baratos y los autobuses ciurculan toda la noche. En cualquier caso, hablar de Buenos Aires equivale a hablar de tangos, el principal producto cultural que concentra la esencia argentina. En todas las esquinas de esta bella ciudad se pueden escuchar las palabras de el lengendario Gardel, quien dijo que Tango y los argentinos eran la misma cosa. Para empezar, el tango es vital, creativo, sutilmente violento, imparable. Su ritmo ha ido pasando de generación en generación, recogiendo la aportación de los primeros habitantes de Argentina hasta los recién llegados. Todos ellos, comprometidos con el objetivo de mantener la idea principal, la pasión.

Actualmente, los jóvenes han vuelto a acercarse al tango y su compás, y vuelven a disfrutar de su ritual y baile. Aunque tienen su propia manera de hacerlo aportando frescura, mezclando al gran “Piazzolla” con la flauta y la guitarra, en la linea mestiza tan habitual en estos tiempos. Y ha sido esta renovación la que ha supuesto la resurrección del género con una inusitada energía.

Y es que el sonido del bandoneón -una especie de pequeño acordeón- es algo que suena de manera especial en estas tierras. Creado en Alemania (en Baviera) a mediados del siglo XIX. Este instrumento, con forma de caja de madera y teclado de 40 botones, fue ideado originalmente para entretener a los campesinos y también para sustituir al órgano, demasiado aparatoso para las fiestas sencillas. El bandoneón empezó a tocarse con fines más sacros que artísticos, por lo que algunos lo compararon con la armónica. Las primeras piezas llegaron a Buenos Aires a finales del siglo XIX, hacia 1870, y desde entonces se ha convertido en el característico e imprescindible sonido del tango.

Con la inclusión de un instrumento tan peculiar, el tango se ha visto enriquecido, y bajo su influencia ha adoptado un tono más grave. Lo único que es grave en este lugar, pese a las dificultades económicas de los últimos años. Pese a todo ello, Argentina sigue siendo el más europeo de los países americanos y la ciudad destila modernidad. Su urbanismo, planificado desde 1930, resulta muy interesante para los coleccionistas de mapas. Atención a las avenidas diagonales.