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ágil sentirse bienNo se trata de ser una esclava del gimnasio, ni de obsesionarse con el cuerpo, sino de tener un buen estado físico para encontrar el bienestar personal. Muchas personas piensan que hay que dedicar muchas horas de sufrimiento para dar ‘culto al cuerpo’. Hay una cosa que está clara: estar en forma no es solamente tener un cuerpo bonito o una imagen estéticamente correcta, sino la mejor manera de prevenir enfermedades y reducir riesgos de lesiones.

Todos somos conscientes de que no podemos maltratar al cuerpo y luego pedirle que funcione correctamente. Es una máquina, mejor dicho, nuestra máquina, la única que tenemos y, si queremos que nos dure, más vale que la cuidemos. Si hoy tenemos que hacerlo más que antes es porque la vida se ha vuelto más sedentaria. Nuestros ancestros hacían mucho más esfuerzo físico, tanto para cazar o recolectar la comida como para desplazarse (caminando o a caballo) o transportar algo (usaban el hombro o la espalda).

Hoy disponemos de todo tipo de aparatos que nos hacen la vida mas fácil. Si lo pensamos bien, todas estas máquinas tienen como función principal eliminar el esfuerzo físico de la tarea en beneficio de nuestro confort, pero nuestros cuerpos están diseñados para hacer trabajos físicos, y en nuestra vida moderna y sedentaria, los echamos en falta. Debemos buscar una forma cualquiera de gasto energético para que nuestro cuerpo no se deteriore. El sedentarismo es una manera de fomentar la degeneración corporal y acelerar la llegada de la vejez.

Pero también hay que dejar una cosa muy clara: el ejercicio no debe ser nunca una ‘cruz’ con la que tenemos que cargar. Es una parte de nuestra higiene personal, igual que lavarnos los dientes. Hay miles de maneras de mover el cuerpo; tan sólo hay que encontrar la que mejor encaja en nuestros gustos, en el tiempo del que disponemos y en nuestra forma de vida. Y recuerda que nunca es tarde para empezar.