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belleza noche sueñoDurante el sueño, las células trabajan sin parar. Aprovecha a fondo ese momento para regenerar tu piel con los tratamientos más novedosos.

El sueño como tratamiento de belleza

La noche. . . ese momento en que los vampiros salen de fiesta, las madres se preocupan por lo que estarán haciendo sus hijos (vaya usted a saber. . .) y el común de los mortales procura aprovechar al máximo las horas de sueño que suele escamotearse a sí mismo, y dormir tan deprisa como pueda para que el sonido del despertador no resulte tan hiriente como de costumbre.

Lo cierto es que los españoles son los europeos que menos duermen. No hace falta que nos digan que lo de la siesta es un mito, pero lo que quizá no tengamos tan claro es que esa carencia de sueño tiene efectos negativos sobre la piel.

Necesitas descanso

El organismo humano se organiza en los llamados ciclos circadianos, siendo el sueño uno de los más importantes. En la actualidad, no se sabe a ciencia cierta cuál es el papel que esas horas en brazos de Morfeo juegan en la evolución, pero se cree que obedecen a varias causas.

Por un lado, reponer fuerzas y llevar a cabo las tareas de reparación del organismo. Por otro, evitar que caigamos agotados, obligándonos a hacer una pausa. Finalmente, desde un punto de vista de evolución de la especie, parece ser que el sueño es una manera de ponerse a resguardo de depredadores o actividades de riesgo para el individuo.

Sea cual sea el motivo, lo cierto es que hace falta dormir. Incluso, para estar guapa.

Los trucos de la Bella Durmiente

Estudios recientes han demostrado la importancia del descanso para mantenerse en plena forma.

No es de extrañar que los americanos califiquen al reposo nocturno de ‘beauty sleep’, sueño de belleza, pues no hay maquillaje ni tratamiento que valga si no se duerme lo suficiente. Y las noches cortas envejecen.

La falta de sueño provoca trastornos metabólicos relacionados con cambios hormonales, como el aumento de la producción de cortisol, la misma que se produce bajo estrés.

Puede ser causa de presión arterial alta, obesidad, trastornos de la memoria y potenciar la posible aparición de diabetes tipo 2. A ver si tanto descanso era el secreto de La Bella Durmiente.

Los últimos conocimientos sobre cronobiología han demostrado que, durante la noche, la piel dedica largo tiempo a su recuperación. Si, durante el día, está protegiendo el organismo, combatiendo radicales libres con más tesón que el Cid en plena batalla y bregando con cambios de temperatura, por la noche necesita todo el apoyo posible para reponerse.

Fórmulas más activas

Durante el sueño, la piel se hace más permeable, lo que muchas marcas de cosmética han aprovechado para crear cremas que actúan en total sincronía con estos cambios. El resultado son fórmulas más untuosas y con mayor concentración de activos regenerantes.

A eso se suma que, por la noche, resulta menos incómodo aplicarse texturas más ricas, que de día pueden dejar brillos indeseados. Si se calienta el producto en el mano, penetra antes en la epidermis.

Regeneración del pelo

Si está seco o castigado por los tintes o las mechas, aprovecha para mimarlo por la noche.

  • Las mascarillas prelavado funcionan aún mejor cuando se dejan actuar toda la noche. El problema: están más bien pensadas para dormir sola… Si no, hay que ponerse un gorro.
  • Para potenciar la eficacia de estos productos capilares, conviene extenderlos mechón a mechón, con un pequeño masaje y envolviendo el pelo con una toalla caliente o dando un toque de secador.

La celulitis, un combate nocturno

Si la piel del rostro se beneficia de tantas ventajas por la noche, ¿porqué no iba a suceder lo mismo con la del cuerpo?

Durante las horas de descanso, la glucosa no utilizada durante el día se transforma en triglicéridos. Es decir, alimenta los adipocitos (células grasas) y los pone bien sanos y hermosos. De ahí, la proliferación de productos adelgazantes para este momento.

Para sacarles el máximo rendimiento, aplícalos con un pequeño masaje que favorezca la eliminación de líquidos.

Aromas que relajan

El sentido del olfato es el más difícil de engañar, puesto que los aromas pasan directamente al sistema límbico, donde se encuentran las emociones. Por esa razón, el olor tiene tanto poder de evocación; porque llega directamente a lo más profundo, pudiendo tener incluso capacidad de modular nuestra conducta o nuestros sentimientos.

Es sabido que hay ciertos aromas relajantes, como la lavanda o la camomila, que los perfumistas han utilizado para crear fragancias específicas para la noche. Como una suave caricia, como el abrazo de un camisón de la seda más exquisita, estas notas visten la piel ayudando a conciliar el sueño y haciéndolo más profundo y reparador.