ruta gredos

Accesos Al Balcón de Gredos

Salida de Ávila en dirección Arenas de San Pedro por la N-502. En el km. 43,5 desviación hacia Navarredonda de Gredos por la C-500, que seguiremos hasta pasado Navacepeda de Tormes, donde tomaremos la desviación por la AV-932 hacia La Herguijuela.

La salida de la marcha está a unos 2 kms. de este último cruce, a la altura de una casa de peones camineros que se halla en ruinas.

Descripción de la ruta del Balcón de Gredos

En esta ruta del Balcón de Gredos se recorren cuatro de los pueblos más altos de la provincia de Ávila que, a su vez, se encuentran entre los más altos de España. Están situados en la zona de solana del valle alto del río Tormes y desde ellos se tienen las mejores vistas del Macizo Central de Gredos, especialmente de Cinco Lagunas.

Actualmente se accede a los cuatro núcleos de población que vamos a visitar a través de carreteras asfaltadas que, partiendo de la general que discurre por el fondo del valle, suben, mediante sucesivos zigzags, hasta los mismos, terminando en cada uno de ellos.

Sin embargo, la ruta del Balcón de Gredos que se propone utiliza los antiguos caminos, carreteros o de herradura, hoy prácticamente abandonados y a veces perdidos, que los unían por la zona alta, sin apenas desniveles y, por supuesto, sin descender al fondo del valle, que discurre entre trescientos y cuatrocientos metros más abajo.

A la otra parte del río Tormes, por encima de él y frente a nosotros, vamos a tener durante todo el camino las cumbres de Gredos, que se elevan a más de los dos mil quinientos metros.   Nuestra senda arranca de la carretera que conduce al Puerto de Peña Negra que, con sus más de mil novecientos metros, es uno de los más altos de España. A unos 2.400 m. del desvío de la carretera que baja desde el Parador de Gredos hacia Barco de Ávila se encuentra una antigua casa de peones camineros, hoy en ruinas, y unos pocos metros más arriba, a la izquierda, hay un pequeño aparcamiento en el que nos dejará el autobús que, pasadas cuatro o cinco horas, nos recogerá en el pueblo de Navasequilla, a unos diez kilómetros de camino pero a más de veinticinco de carretera.

Aproximadamente a 200 m. de distancia, sale, a la izquierda de la carretera y hacia abajo, el camino que hemos de seguir y que en pocos minutos nos llevará hasta la garganta que desciende desde el puerto, la cual cruzaremos por un puente moderno, con bastantes menos encantos que el antiguo, cuyos restos podemos ver a nuestra izquierda.  Pasado el puente, el camino se dirige hacia el sur, tomando altura con relación a la garganta.

Enseguida se ofrecen a nuestra vista las cumbres más altas de Gredos. Es el momento de hacer un alto y empezar a familiarizarnos con sus nombres estudiando el plano, la panorámica o, más fácilmente, escuchando a nuestro guía que estará deseando presentarnos cada uno de los picos o de los valles.

Después de esta primera toma de contacto con Gredos, continuaremos nuestra andadura hasta encontrarnos con la primera casa de la primera localidad de las que pasaremos, una pequeña ermita sobre la que podemos leer el nombre del pueblo: San Bartolomé de Tormes.

Recorreremos el pequeño núcleo urbano sn prisa, en dirección a la iglesia, cerca de la cual se encuentra el único bar del recorrido hasta que lleguemos a Navasequilla. Merece la pena recuperar fuerzas y probar el queso o el chorizo artesanos que nos ofrecen.   Volvemos al lado de la torre de la iglesia para tomar el camino que nos llevará al Barrio de Arriba, ya que ahora estamos en el Barrio de Abajo.

La subida, con algo menos de 100 m. de desnivel, es fuerte pero corta y, sobre todo, extraordinariamente atractiva. El estrecho camino, que discurre entre paredes, está enlosado y es atravesado por una regadera que sirve para llevar el agua a los prados colindantes. Su recorrido compensa sobradamente el esfuerzo necesario para la subida.

En menos de un cuarto de hora llegamos al Barrio de Arriba, que debe recorrerse con tranquilidad pues en él podemos contemplar una estupenda muestra de arquitectura rural apenas modificada en los últimos años. Su “Plaza Mayor” es quizá la más pequeña y con menos casas de España.   El camino hacia Ortigosa sale de lo más alto del pueblo, cerca de dos pinos, probablemente los únicos del pueblo, detrás de la casa marcada con el número 73. ¿Habrá, de verdad, tantas casas en esta pequeña aldea?

Entre un monte de robles, primero en llano y después en ligera subida, llegamos a una bifurcación, con hitos de piedra marcando los dos posibles caminos. Nosotros tomamos el de la izquierda, que nos lleva a un pequeño collado o explanada, cubierta de piornos, desde donde se tiene la mejor vista de las cumbres de Gredos de todo el camino. Es obligada la parada.

Continuamos andando y enseguida vemos ya, al fondo, nuestra siguiente meta, Ortigosa de Tormes, con sus casas rodeadas de árboles y praderas. De tres cuartos de hora a una hora nos llevará el recorrido que separa los dos pueblos. Apenas hemos tenido que descender, pues la altitud de las dos localidades es prácticamente la misma, algo menos de 1.600 m.

La fotografía de Cabeza Nevada tomada desde lo alto de la torre de la iglesia de Ortigosa es para concurso, pero quizá sea mejor prescindir de ella si vamos en grupo.

Pasada la glesia y dejando a la izquierda una bonita fuente con pilón redondo y a la derecha un antiguo potro de piedra y un cepo moderno para sujetar el ganado, más práctico pero más feo, tomamos un camino recientemente “arreglado”, es decir, estropeado desde el punto de vista estético, que dejaremos enseguida, cuanto que empieza a bajar, para seguir, a la derecha, por otro antiguo que sube ligeramente.

El tramo que nos queda hasta Navasequilla, es el que tiene el camino más perdido y, por tanto, el que nos obligará a ir con más cuidado para no perdernos también nosotros entre la masa de piornos que puede resultar casi infranqueable.

Superada una zona de prados por su parte alta, ya que cruzar por una calleja que los atraviesa más abajo puede resultar dificultoso por la abundancia de agua, iremos a tomar el borde de una pared, que dejaremos a la izquierda. Tendremos que subir algo pero merece la pena, que dejaremos a la izquierda. Tendremos que subir algo pero merece la pena, pues en esta zona alta los piornos están mucho más claros y no hay problema para atravesarlos.

Hemos llegado a la zona de más altitud de nuestro recorrido, 1.700m. El descenso hasta los 1.650 de Navasequilla, meta final que divisamos ya, no presenta ninguna dificultad. El bar, al final del pueblo, nos permitirá recuperar parte de las fuerzas perdidas durante el recorrido.   El camino desde Ortigosa a Navasequilla nos puede haber llevado una hora y media. El recorrido total para terminar este sendero por el Balcón de Gredos será, por tanto, de unas tres horas y media a paso tranquilo. A este tiempo debemos sumar el de las paradas y paseos por los pueblos, que no deben escatimarse.