Compartir

fármacos naturalesEl número de personas que tratan sus dolencias con ‘fármacos naturales’ ha aumentado espectacularmente en los últimos años en España. Pero, estas alternativas a la medicina tradicional no están reconocidas oficialmente dentro del sistema sanitario español, por lo que las malas prácticas y los engaños son relativamente frecuentes.

De hecho, se cree que en nuestro país se producen a diario miles de consultas naturistas impartidas por personas no cualificadas. Para contar con garantías lo mejor es informarse bien del centro donde se solicita tratamiento.

Pautas para elegir un médico cualificado

La medicina naturista engloba tres ramas fundamentales: homeopatía, acupuntura y medicina naturista.

Ésta última utiliza varias técnicas combinadas, como dietoterapia, hidroterapia, aromaterapia.

Las tres disciplinas pueden ser combinadas entre sí para tratar de forma más eficaz las enfermedades. Puesto que ninguna de ellas es oficial en nuestro país, cuando acudas a estos remedios es conveniente que escojas a un profesional licenciado en medicina que haya estudiado, posteriormente, cursos o ‘masters’ en especialidades naturistas.

Además, puedes cerciorarte de su formación acudiendo a la Asociación Española de Médicos Naturistas, que dispone de una página web en la que aparecen todos sus socios, con su teléfono y su dirección.

También hay excelentes profesionales licenciados que no pertenecen a estas asociaciones. Para saber si un naturista posee el título de médico sólo tienes que consultarlo en el Colegio de Médicos de cada provincia o acudir a la Organización Médica Colegial.

¿Con o sin consulta al naturista?

La selección que sigue ha sido elaborada tras consultar a especialistas, farmacéuticos y herbolarios. Éstos son productos que puedes comprar sin solicitar la opinión de un experto: hierbas como la manzanilla, la tila, el poleo, complementos alimenticios con propiedades beneficiosas: levadura de cerveza (es un depurativo y equilibrante orgánico), germen de trigo (una fuente de vitamina E) y lecitina de soja, (limpia las arterias de grasa), preparados de hierbas para tratar molestias leves y habituales, como dolores menstruales, jaquecas, nerviosismo o malas digestiones, alivios para golpes o quemaduras, como el árnica, alcoholes y aceites para friegas, lociones o aromaterapia, complejos preventivos para aumentar las defensas orgánicas, compuestos con fibra para combatir el estreñimiento.

Sin embargo, hay otros fármacos naturales que no debes tomar sin control médico:

  • Polen, si eres alérgico, o jalea real, si eres diabético.
  • Complejos vitamínicos, de minerales u oligoelementos si no los necesitas. Compuestos para adelgazar y laxantes fuertes.
  • Cualquier preparado que prometa tratar enfermedades graves, trastornos del metabolismo, del aparato hepatobiliar o del gástrico; dolencias vasculares, dermatológicas, hematológicas, respiratorias, locomotoras, del sistema nervioso, ginecológicas, de las vías urinarias, oftalmológicas y de oídos o garganta.

Para evitar problemas con los fármacos naturales

No compres hierbas a granel en mercadillos, por correo, por internet, a vendedores a domicilio o en consultorios ilegales. No te automediques en casos de enfermedades graves o crónicas. Evita combinar hierbas con acupuntura y homeopatía sin solicitar antes el consejo de un médico. No tomes un fármaco sintético junto a un medicamento natural, ambos prescritos para la misma dolencia, pensando que así se potenciarán sus efectos. Muy al contrario, se puede conseguir lo opuesto y pueden sufrirse importantes secuelas.

Nunca sobrepases las dosis indicadas para los medicamentos naturales. No consumas preparados naturales sin haber comprobado en la etiqueta que poseen su correspondiente control. En ningún caso debes ponerte en manos de una persona sin comprobar que es competente. Cuando acudas al médico de cabecera, adviértele de que estás tomando medicamentos naturales.

Todas las variedades de fármacos naturales

Los fármacos naturales se comercializan de distintas maneras.

Lo más frecuente es que se encuentren las hierbas solas o compuestos de ellas. Los encuentras en pequeñas bolsas de filtro o en forma de plantas.

Las que tienen raíz o tallos se hierven, pero las que tienen hoja o flor únicamente hay que dejarlas reposar en agua muy caliente y después colar el preparado.

  • Hierbas en cápsulas. Contienen la planta pulverizada o en comprimidos.
  • Hierbas en extractos (gotas) para tomarlas disueltas en agua.
  • Hierbas en jarabes.
  • Hierbas en aceites esenciales (para masajear o ingerir) o esencias para fricciones.
  • Compuestos de homeopatía. Se venden sólo en farmacias. Son gránulos, gotas o pastillas que se disuelven bajo la lengua.

Sus efectos secundarios

Natural no es sinónimo de inocuo; también hay plantas tóxicas y otras que, siendo beneficiosas, deben tomarse con precaución.

Éstas son algunas de sus interacciones y efectos secundarios:

  • Ginkgo. Como efecto secundario pueden producirse hemorragias. Interactúa ( aumenta el efecto) con anticoagulantes.
  • Hipérico. Puede provocar trastornos gastrointestinales y reacciones alérgicas. Interactúa con antidepresivos, anticonceptivos y antibióticos.
  • Kava kava. Puede conducir a crisis oculares, sedación, exacerbación de la enfermedad de Parkinson y movimientos dolorosos del tronco. Interactúa con sedantes, hipnóticos, alcohol y antipsicóticos.
  • Efedra. Como efectos secundarios se ha registrado hipertensión, insomnio y arritmia. Interactúa con cafeína, descongestivos y estimulantes.
  • Echinacea. Interactúa combinada con esteroides y anabolizantes. Valeriana. Utilizada con barbitúricos. Magnesio. Con antihipertensivos, antianginosos, antiarrítmicos y anticoagulantes.
  • Potasio. Con antihipertensivos, antianginosos y antiarrítmicos.
  • Vitamina E. Con anticoagulantes y antiarrítmicos.