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salida en globoHace muchos siglos que el hombre persigue el sueño de volar, y no hace muchos años que descubrimos cómo hacerlo. Existen muchos centros que organizan salidas en globo donde podrás recuperar el entusiasmo del primer piloto de globos.

Pasaron 3.000 años entre la leyenda de Ícaro y los bocetos de Leonardo da Vinci de alas mecánicas, helicópteros y paracaidas, pero en ningún momento desapareció de la mente del hombre el sueño de volar. Tuvieron que pasar unos cuantos años más para que, en 1783, los hermanos Montgolfier, Joseph y Etienne lanzaran un globo ante el rey de Francia en los jardines de Versalles. Esa primera exhibición abrió el camino de la aeronáutica y un mundo de posibilidades de ocio que podemos aprovechar.

Los viajeros son siempre descubridores, especialmente aquellos que viajan por aire. No hay señales ni indicaciones que confirmen que un hombre ha pasado por allí antes. No hay caminos marcados. El que vuela descubre a cada segundo un nuevo mar nunca navegado: el aire.

Anne Morrow, 1935

¿A quién no le apetece despegar y dar un paseo en globo, tranquilo y majestuoso, para contemplar la costa, un parque natural, picos, campos y caminos que no podría ver de otra manera? Realizar un paseo a bordo de un globo puede ser una maravillosa experiencia, una mezcla de tranquilidad, por la suave manera de volar, y de emoción, ya que la altura que alcanza un globo puede ser muy elevada y la cesta que acoge a los viajeros no sabe dónde aterrizará, todo depende del capricho del viento.

Son muchos los centros que realizan vuelos en globo, todos dirigidos por grandes profesionales que hace muchos años que surcan los cielos. Ellos enseñan a los pasajeros los secretos del globo, y la mejor manera para descubrirlos es pasar un día allí y dejar que el encanto nos atrape, como lo hizo hace cientos de años con Leonardo da Vinci.