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acido urico pieSon muchas las personas que padecen de niveles altos de ácido úrico, lo que se conoce comúnmente como gota. Esta dolencia, a través de la formación de pequeños cristales afecta sobre todo a las extremidades, produciendo fuertes dolores cuando estas se flexionan además de hinchazón localizada, en algunos casos de dimensiones considerables.

No se trata precisamente de una enfermedad nueva o desconocida, de hecho se la conocía como la enfermedades de los reyes hace cientos de años, y hoy en día la padecen un porcentaje considerable de la población.

Los niveles altos de ácido úricos están directamente relacionados con los hábitos de vida, básicamente nuestra dieta, afectando también a personas que sedentarias, aunque esto último no es indispensable.

Para el tratamiento la medicina actual receta fármacos, pero hacen especial incapie al intentar cambiar el estilo de vida de los pacientes. Estos deben modificar su dieta, eliminando algunos alimentos especialmente perjudiciales para este padecimiento como son las carnes rojas, el mariscos, las salsas o el alcohol. También se suele recomendar evitar el sedentarismo y hacer ejercicio, como pueden ser pequeñas camitas de 20 o 30 minutos al día.

Con el fin de bajar el ácido úrico los pacientes deben ser capaces de afrontar un cambio en su alimentación, lo que no siempre es fácil y requiere una gran fuerza de voluntad. En algunos casos, con un día tan solo que dejemos de lado la dieta que nos ha marcado el especialista, es más que posible que suframos de grandes dolores que permanecerán durante varios días, y que en función de la intensidad pueden requerir la intervención de un médico.

Esta tendencia a tender altos niveles de ácido úrico tiene un componente genético, es decir, es muy posible que si un familiar cercano sufra de gota, un padre o un abuelo, es muy posible que nosotros también lo suframos y necesitemos controlar nuestro hábitos.