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Santuario nuestra señora de ChillaPara iniciar esta ruta nos trasladaremos a la localidad de Arenas de San Pedro y desde aquí tomaremos dirección Poyales del Hoyo, pasado este pueblo, rumbo a Candeleda, punto de partida de nuestra ruta.

A mitad de camino entre estas dos localidades encontraremos un indicador a la derecha que nos informa de un “Aula de Naturaleza”, no es el objetivo de nuestro destino pero lo apuntamos por creer que debido a su peculiaridad bien merece la pena distraer una hora en visitarlo. Este aula está dedicada por entero a las abejas, podemos observar a estos laboriosos animales trabajar en los panales al descubierto, celdillas, huevos, obreras y reina a la vista del curioso observador que puede disfrutar de este complicado proceso sin peligro de molestas picaduras.

Llegaremos a Candeleda, de remotos orígenes celtibéricos, sus calles aún conservan encantadores rincones. En el confín de la provincia, las tierras de Cáceres y Toledo está, linderas, su clima es extremadamente benigno, no en balde se la conoce como “La Andalucía de Ávila”. Enclavada en la falda meridional de la sierra de Gredos, en la pared opuesta al circo de Belesár, se abre este profundo valle cuyo desnivel de mil a dos mil metros entre el fondo de las depresiones de la cara sur y las cumbres, en esta zona alcanza su máximo desnivel, el vecino pico Almanzor (2.592 m.) y los huertos de Candeleda (430 m.), separadas en proyección horizontal por una distancia de tan sólo once kilómetros, sus aguas son tributarias del río Tiétar.

Dejaremos el coche bien aparcado e iniciaremos el recorrido a pie al santuario de Nª Señora de Chilla, la tradición la enmarca en los albores del siglo VII, son especialmente destacables tanto la planta del templo como el retablo, en las paredes laterales, unos frescos ilustran de la aparición de la Virgen a un pastor. Es un cómodo paseo de algo más de siete kilómetros, sólo ida, por una sinuosa y levemente ascendente carretera en buen estado, el paisaje que la rodea a lo largo de todo el trayecto es grandioso, desde la altura y teniendo a Gredos a la espalda, se abre ante nuestros ojos un amplio y espectacular panorama de las tierras de Extremadura, allá abajo, los pueblos de la Vera, Jaraiz, Madrigal, las tierras de Toledo y el brillante azul diamante del embalse del Rosarito, al lado, El Raso, con su enigmático y primitivo castro.

Candeleda se viste de gala, color y costumbrismo añejo, cada 12 de septiembre para la fiesta de su virgen, en las plazas y blancas calles floridas balconadas, sólo encontraremos algunas ancianas que en soleados rincones recoserán sus ropas, el resto, subirá a la ermita en una multicolor comitiva. Religiosidad, que se hermana con el ambiente festivo dentro del marco idóneo que le brinda su excepcional paisaje.

Guía practica del sendero

ACCESOS: Ávila. Desde Arenas de San Pedro por la C-401 rumbo a Candeleda y de esta localidad al Santuario de Nª. señora de Chilla, por una carretera de poco o nulo tráfico rodado pues la carretera termina en la ermita.

DIFICULTAD: Ninguna, ya que la distancia no es excesiva y la ruta discurre por un terreno de no muy acusadas pendientes.

DURACIÓN: Está condicionada al ritmo de la marcha y a las parades que se efectúen, debido a las bellas panorámicas que se pueden contemplar, se puede llevar a cabo en unas cuatro o cinco horas.

ÉPOCA DEL AÑO: Aunque la climatología en esta comarca es bastante benigna, aconsejamos la visita en primavera u otoño por el abanico de tonalidades con que se viste el campo en estas épocas.

FLORA: La flora de la zona se compone mayoritariamente de extensos bosques de castaños, robles y grandes masas de helechos.

FAUNA: Milanos real y negro, buitres en campeo, águila real, arrendajos, herrerillos, carboneros, etc.

CARTOGRAFÍA: