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rura rio estenaProponemos esta ruta por unos parajes a caballo entre Toledo y Ciudad Real, y como objetivo principal un río que sirve de límite oriental al Parque Nacional de Cabañeros: el Estena.

Para el excursionista con inquietudes, amante de los paisajes poco frecuentados, esta zona es excepcional, ocupa un lugar privilegiado para los que aman el aire libre y la media montaña, no sólo por la salvaje belleza de su enclave, sino por la importancia de su geología, ya que este río discurre en este tramo por un espectacular anticlinal que nos hace ver el proceso geológico desde la era primaria, estas formas son debidas a las sedimentaciones que en distintas épocas se fueron produciendo en esta zona, que en tiempos pasados estuvo cubierta por el mar, mostrándonos hoy con motivo del calor, las presiones y los movimientos de la corteza terrestre, todo su esplendor convertidas en rocas metamórficas como las cuarcitas, formando espectaculares canchales como el que nos ocupa.

Las rocas son los materiales con los que se crea el paisaje, los movimientos de la corteza terrestre los levantan, pliegan y fracturan originando grandes grupos de formas y relieves. Como podemos apreciar aun quedan muchos parajes de insospechada belleza, parajes que esperan nuestra visita, nuestra admiración y nuestra protección, la belleza natural, como la contenida en los museos, sólo vive si es admirada ya que sin el hombre que se extasía ante ella, no existiría.

Para el inicio de la ruta es necesario trasladarnos al toledano pueblo de Navahermosa, a tres kilómetros, por una bifurcación a la izquierda, dirección Navas de Estena, la carretera inicia unas medianas pendientes, acompañadas de cierta sinuosidad en el trazado y nos va adentrando en la majestuosidad de los Montes de Toledo. A unos trece kilómetros nos encontramos con otra bifurcación. En este punto, tenemos balcón privilegiado para observar una grandiosa panorámica del alborotado oleaje de las montañas y en el valle, una intacta manifestación del más puro ejemplo de bosque mediterráneo en todo su esplendor.

Tomamos la carretera de la izquierda que nos conduce a Navas de Estena; aquí dejaremos el coche, pasado el pueblo, junto al campo de fútbol sale un camino que tomaremos y nos adentraremos en pleno monte haciéndonos disfrutar tanto de la flora, como de las formaciones rocosas de la margen derecha del riachuelo que discurre paralelo al camino. Es un corto y agradable paseo que nos llevará al recodo del río que las gentes de la comarca llaman “Las Torres”, debido a los dos torreones cuarcíticos que allí se hallan, podemos refrescarnos con un baño en sus cristalinas aguas y observar buenos ejemplares de tejos y abedules y las formaciones cuarcíticas antes mencionadas. Para el regreso podemos volver por el mismo camino o bajar río abajo hasta una pequeña presa para tomar el otro camino a la misma localidad.

No debemos olvidar que las palabras no pueden sustituir la propia pasión por experimentar el descubrimiento de un lugar nuevo.

Guía practica del sendero

ACCESOS: Toledo. Se puede acceder a Navahermosa desde Toledo a cincuenta kilómetros por la C-401 y de aquí a Navas de Estena.

DIFICULTAD: Ninguna. Ni a la ida ni a la vuelta. Se trata de un cómodo paseo.

DURACIÓN: Se trata de una ruta para disfrutar despacio. La duración la marcará el caminante pero se puede hacer con facilidad en 3 ó 4 horas.

ÉPOCA DEL AÑO: Es aconsejable la primavera y el otoño, tanto el verano como el invierno dan temperaturas de cierto rigor aunque de distinto signo.

FLORA: En el camino de aproximación encontraremos una completa representación del bosque mediterráneo: jaras, romeros, cantuesos, enebros, rosal silvestre, madroños, etc. En el curso del río: tejos, abedules y acebos.

FAUNA: Abundantísimos ciervos, jabalíes, zorros, águila real, culebrera, perdicera, buitres leonado y negro y todo un abanico de aves, vertebrados e invertebrados de mediano y pequeño porte.

CARTOGRAFÍA

ruta rio estena