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ruta costa blancaUno de los tramos más característicos y emblemáticos del litoral valenciano: la Costa Blanca. De Denia a Calpe, la ruta transcurre por la comarca de la Marina Alta. Pueblos blancos con un denominador común: el mar.

Pero la Marina Alta es mucho más que sus playas de arena fina. Si el viajero lo prefiere, puede adentrarse por el interior y conocer así sus abruptas sierras. Si se limita al trazado costero, también podrá apreciar la variedad del paisaje.

Ruta variada y llena de contrastes

Desde playas que se abren a pronunciados acantilados, como el Morro de Toix, o que anuncian la presencia de cabos que pertenecen por derecho y por historia a la memoria colectiva, los de San Antonio y de la Nao, principalmente, hasta bellos parajes naturales, como las cuevas próximas a Jávea, sin olvidar ese reducto de paz y tranquilidad que es el Peñón de Ifach, en el límite más meridional de la Marina Alta.

De Altea a Villajoyosa, esta ruta por la Costa Blanca entra en la Marina Baja, una interminable sucesión de playas de arena fina y blanca que tienen en Benidorm algo más que su centro turístico de mayor renombre internacional. Aquí, los contrastes no son naturales, sino humanos.

Una vertiginosa transición

Basta sendos paseos por la última localidad citada y por Villajoyosa para darse cuenta de ello: una vertiginosa transición que lleva desde el bullicio y la algarabía a la tranquilidad y el remanso de paz. Queda Alicante, la segunda ciudad en importancia de La Comunidad Valenciana y depositaria de un rico patrimonio artístico y cultural.

Y una advertencia. Es probable que el boom turístico que desde los años sesenta sacude a esta porción del litoral valenciano lleve a engaño. Sus localidades, no han surgido de la nada o a la sombra de la salvaje especulación inmobiliaria. La más joven tiene raíces romanas, cuando no íberas. Y un rico tesoro histórico y artístico presente aquí y allá, como, por ejemplo, en el casco antiguo de Benidorm.

Esta ruta por la Costa Blanca comienza en Denia y concluye en Torrevieja. El trazado, salvo contadas excepciones, corre paralelo a la costa, por la N-332. Villajoyosa se antoja como una excelente parada y fonda en la que pernoctar. O Benidorm, siempre más animada y bulliciosa. Alicante merece, por lo menos, toda una mañana de tranquilo paseo. Para el resto de la ruta, hasta Torrevieja, basta con una tarde.