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robo tarjetaLas tarjetas bancarias (crédito y débito) son hoy el medio más cómodo para realizar compras o disponer en cajeros automáticos del dinero necesario para cualquier pago. Tienen muchas ventajas, pero están expuestas a un gran riesgo.

Las tarjetas proporcionan la ventaja de no tener que llevar dinero encima, si bien los titulares están continuamente expuestos al riesgo de su extravío o robo.

Las entidades financieras, conscientes de este riesgo y del grave trastorno que puede suponer para los usuarios, tienen previstas múltiples soluciones para paliar las consecuencias.

Pasos que debes seguir tras el robo de una tarjeta

  • Cada entidad tiene su fórmula concreta, pero en todos los casos, ante un extravío, el titular debe siempre notificar urgentemente la pérdida, para la cancelación inmediata o el bloqueo de la tarjeta.
  • El propietario puede hacer esta gestión de dos formas, puede ponerse en contacto con la empresa responsable de la cancelación efectiva o hacerlo con la entidad bancario (banco emisor de la tarjeta).
  • En ambos casos, la notificación se puede hacer personalmente (acudiendo al centro), por teléfono o, en algunas entidades financieras, a través de Internet. Una vez comunicada la pérdida o el robo, la tarjeta quedará bloqueada o cancelada.
  • En caso de que la desaparición sea consecuencia de un robo, posteriormente a su bloqueo, se procederá a presentar una denuncia en la comisaría puesto que, al recoger la nueva tarjeta en el banco, habrá que adjuntar la copia de la demanda.
  • El procedimiento señalado será el mismo independientemente del tipo de tarjeta que sea (débito-crédito) y de su modalidad.
  • Respecto a la cobertura que la entidad pudiera ofrecer ante la sustracción de efectivo o el pago de compras con la tarjeta robada o extraviada, el Banco de España no estipula ninguna cantidad mínima obligatoria y deja que cada entidad fije sus mínimos y máximos de cobertura, en función de las prestaciones que quieran ofrecer a sus clientes.
  • Así, queda en manos de cada banco la decisión de hacerse cargo (en parte o en su totalidad) de las cantidades sustraìdas a través de una tarjeta. Normalmente, los bancos ofrecen cobertura si se comunica el robo o pérdida de forma inmediata y siempre se hacen responsables a partir del momento en el que se realiza la comunicación.

Otras ofertas bancarias

Otra medida de seguridad es la posibilidad de asegurar las tarjetas. Ese es el caso, por ejemplo, del plan de protección de tarjetas CPP, que cubre la pérdida o robo de todas las tarjetas bancarias.

Asimismo, existe la opción de asegurar las tarjetas conjuntamente, es decir, proteger las tarjetas del tomador del seguro y cualquier otra persona que resida en el mismo domicilio.

También en este sentido, existen entidades que llevan incluido el seguro antirrobo en las tarjetas de crédito al realizar el contrato de la misma.

Por otra parte, y dentro de los sistemas de seguridad, entre la gran diversidad de tarjetas que coexisten en el mercado, encontramos también que algunas se pueden personalizar. Es decir, el banco permite imprimir en el plástico la fotografía del titular para minimizar riesgos, evitando que personas ajenas puedan utilizarla fácilmente.