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visita al ginecologoLas revisiones y visitas al ginecólogo son las grandes aliadas del bienestar y la salud de la mujer, aunque muchas veces se olvida su importancia.

El miedo al dolor, el pudor ante la postura ginecológica o la dejadez son los principales motivos que retraen a muchas mujeres a la hora de acudir al ginecólogo, especialmente a las más jóvenes.

También los ginecólogos tienen que ser conscientes de que las revisiones no son agradables para ninguna mujer.

Por eso, la información y la sensibilidad a la hora de atender a la paciente son fundamentales para asegurar un buen cumplimiento de los controles ginecológicos.

Objetivos de las visitas al ginecólogo

La evaluación del estado de salud genital que permitirá la detección precoz de anormalidades ginecológicas, muchas asintomáticas, como los problemas de fertilidad o algunos cánceres ginecológicos.

El asesoramiento respecto a la prevención de embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual, la fertilidad y el síndrome premenstrual, así como respecto a la menopausia y a un estilo de vida más saludable.

Edad a la que hay que acudir al ginecólogo

La edad ideal de comienzo de los controles es entre 18 y 21 años. La presencia de problemas menstruales o la precocidad en el comienzo de las relaciones sexuales son dos factores que obligan a acudir a la consulta de tu ginecólogo antes.

Periodicidad en las revisiones del ginecólogo

Independientemente de la edad se recomienda que la mujer acuda al ginecólogo una vez al año. A partir de los 40 o 50 años, lo ideal es ir dos veces al año debido al aumento de patologías asociadas a la edad.

Tres focos de atención en las visitas al ginecólogo

Las revisiones ginecológicas, ya sean anuales o causadas por algún problema, se realizan en función de los tres principales focos de problemas médicos para la salud:

1. Explorar el útero y los ovarios mediante:

  • Tacto vaginal o rectal (si no se han mantenido aún relaciones sexuales).
  • Ecografía abdominal o transvaginal si fuera necesario (en caso de trastornos menstruales, dolor, etc.).

2. Descartar infecciones y prevenir el cáncer de cuello de útero mediante las siguientes pruebas:

  • Citología anual.
  • Colposcopia si fuera necesario (sistema óptico que permite visualizar mejor el cuello uterino y la vagina).

3. Prevenir problemas mamarios:

  • Inspección y palpación mamaria en todas las consultas.
  • En mujeres menores de 35 años, ecografía mamaria y/o mamografía si la paciente acudiera por un bulto en la mama y/o palpación mamaria anómala.
  • Lo recomendado es hacer una mamografía anual o bianual a partir de los 45 años con o sin ecografía mamaria
  • Lo ideal y, sobre todo, si existen factores de riesgo es realizar la primera mamografía a los 35 años y a partir de los 40 o 45 años, un control mamográfico anual o bianual.