Compartir

peeling retoquesLos ‘retoques’ médicos están en auge porque son menos traumáticos y más seguros. Éstas son las técnicas que te quitan años.

En una sociedad empeñada en no envejecer, en las que las técnicas de cirugía estética progresan sin cesar, está cada vez más de moda el arte del retoque. Es decir, pequeñas intervenciones no traumáticas, que no exigen demasiado tiempo de recuperación posterior. ¿La ventaja? Son más naturales, menos gravosas y más seguras. Si se realizan con cabeza, claro está.

La toxina botulímica. Elimina las arrugas

Antes conocida como bótox y ahora llamada Vistabel, se ha convertido en un arma de belleza extraordinaria.

SU BENEFICIO. Bloquea los neurotransmisores que permiten la contracción del músculo, lo que lo paraliza de forma efectiva. Por ahora sólo está permitido su uso en el tercio superior del rostro, pero se trabaja cada vez más en otras zonas, como las comisuras de la boca, las arrugas del cuello o el surco nasogeniano.

SU APLICACIÓN. La sesión de inyecciones no dura más de media hora. A veces quedan hematomas ocasionales.

CONTRAINDICACIONES. Si se abusa, puede dar una expresión mefistofélica. Tiene la ventaja de que si el resultado no es bueno, el efecto desaparece al cabo de unos meses.

El ácido hialurónico. Rellena arrugas y define el perfil

Es un activo que atrae y retiene el agua, y sirve tanto para rellenar arrugas como para dar más luminosidad a la piel.

SU BENEFICIO. Se inyecta en las líneas de expresión y las arrugas con un efecto de relleno inmediato. Es un material reabsorbible que va desapareciendo siguiendo las líneas del rostro. Eso supone que hay que repetir las sesiones, pero se evitan errores permanentes. Se aplica principalmente en el contorno de la boca (‘código de barras’) y en el surco nasogeniano, las comisuras que van de la nariz a la boca.

SU APLICACIÓN. La sesión dura una media hora. No quedan más marcas que las de las inyecciones.

CONTRAINDICACIONES. Si se infiltra demasiada cantidad y la zona se observa hinchada, la inflamación desaparece pronto.

Los peelings químicos. Recuperan el buen tono

La palabra peeling significa pelar, y en eso consisten estos tratamientos que eliminan capas de piel para conseguir una epidermis renovada.

SU BENEFICIO. Se aplican sobre la piel distintos activos -generalmente ácidos- que provocan una descamación. Esto revela un cutis más luminoso y, además, estimula las fibras de colágeno y elastina. La acción del peeling, así como el tiempo de recuperación, depende de su profundidad. Los de ácido glicólico son para los primeros signos y los de tricloroacético y retinoico, para cutis maduros.

SU APLICACIÓN. Se aplica el ácido con ayuda de un pincel o unas gasas empapadas en el activo, que se deja actuar durante un corto periodo de tiempo. ¿La sensación? Desde leves picotazos a un considerable escozor o sensación de quemazón, dependiendo de la sensibilidad cutánea.

CONTRAINDICACIONES. La piel está enrojecida y dolorida. Puede haber cierta hinchazón, y en los días siguientes, la piel se descama y pela, manteniendo ese tono que puede ir del sonrosado al rojo.

La luz pulsada. Estimula las células cutáneas

La luz pulsada se ha convertido en la gran alternativa al láser, al ser mucho menos agresiva. Deja la piel impecable, reduciendo las bolsas de los ojos y subiendo los párpados.

SU BENEFICIO. Los pulsos de luz estimulan a las células para que formen más colágeno. Rejuvenece la piel desde el interior.

SU APLICACIÓN. No requiere ni anestesia ni periodo de recuperación. Se pasa el cabezal de la lámpara por el rostro, que va lanzando destellos similares a los de un flash. No dura más de una hora y sólo queda un ligero enrojecimiento que dura una o dos horas. Se requieren cuatro o cinco sesiones, con una distancia de unas tres semanas entre cada una.

CONTRAINDICACIONES. No conviene tomar el sol ni antes ni después para evitar manchas. A veces, pueden salir pequeñas costras que desaparecen por sí solas.

Radiofrecuencia. Combate la flacidez

Es el tratamiento de moda, una técnica muy nueva, que en unos pocos años en España se está convirtiendo en el arma de elección para combatir la flacidez. De hecho, está siendo tal el éxito que empieza a probarse en zonas hasta ahora difíciles de tratar, como cara interna de los brazos y de los muslos.

SU BENEFICIO. Es un aparato que, a la vez que lleva energía a las capas profundas de la piel, enfría las superiores. Esto activa la producción de colágeno y elastina, que dan firmeza a la piel de forma paulatina y gradual. Los resultados son espectaculares, sobre todo en la papada y el cuello.

SU APLICACIÓN. Los ‘disparos’ duran una hora y se puede reanudar la vida normal de inmediato.

CONTRAINDICACIONES. Prudencia con el sol.