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renovación personalDurante las vacaciones podemos dedicar más tiempo a nuestro ocio y a recuperar tu equilibrio personal. Además de lo que hacemos siempre, ¿por qué no aprovechar parte de este oasis para hacer otro tipo de cosas nuevas, diferentes?

  • Toma conciencia de que somos seres en permanente estado de evolución. Por tanto, nada en nosotros ni en nuestras circunstancias tiene por qué ser inamovible.
  • Todo depende siempre de nosotros mismos, de las expectativas que alimentamos acerca del tipo de experiencias que son útiles para nuestra vida.
  • Si reconoces que eres demasiado arrollador, el contacto con el agua te va a ayudar a equilibrarte. Por ello, aprovecha tus vacaciones para practicar deportes de agua (natación, surf, etc).
  • La combinación aire y fuego es arrolladora. Se alimentan mutuamente. Una hoguera al aire libre en torno a la cual se pueda conversar y pasar una noche especial, puede ser el punto de partida para muchos cambios.
  • Recuerda que el fuego purifica: estas noches de verano propician algunos juegos interesantes. Por ejemplo, escribe en un papel todo aquello que quieres que salga de tu vida y quémalo en el fuego. Después, haz lo mismo escribiendo los deseos. Es una forma de quitar lo viejo y de llamar a lo nuevo.
  • Si te sientes identificado con el elemento agua y lo que simboliza, pon cuencos de agua en lugares estratégicos de tu casa. Puedes añadirles una gota de aceite perfumado o pétalos de flores. Y no te olvides de renovarlos periódicamente. Además de purificar el ambiente, te recordará la importancia de que todo fluya armoniosamente, tanto contigo misma como con las personas con quienes compartes tu vida.
  • ¿Sabías que colocar debajo de la cama un recipiente con agua y un puñado de sal gorda marina te puede ayudar a descansar mejor? Pruébalo durante una lunación completa, y cambia cada mañana el agua, tirando la de la noche anterior.
  • El aire es el gran transmisor. A muchas personas les gusta poner en sus jardineras de la terraza esos molinillos que giran con la menor ráfaga de viento. Además de resultar decorativos, pueden servirte de punto de apoyo para transmitir al aire tus deseos más positivos.
  • Si cada mañana, te asomas a la ventana y depositas en el molinillo un buen pensamiento, la tradición oriental asegura que éste se expandirá por el mundo.