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remodelar cuerpoUnas pautas de vida sanas dirán mucho a favor de nuestro cuerpo, pero cada edad requiere una pequeña ayuda cosmética. Glúteos, piernas, pecho y abdomen necesitan una esmerada dedicación.

Hasta las piernas mejor torneadas acusan la edad en forma de flacidez, que se manifiesta primero en la parte interna de los muslos. Otro tanto ocurre en la zona del vientre y en la cara anterior de los brazos. Esto les sucede, sobre todo, a las personas que no practican ningún deporte y llevan una vida sedentaria, porque la práctica de ejercicio refuerza los músculos y evita la flacidez de los tejidos cutáneos.

Un buen masaje reductor nos permitirá sacar el máximo partido a la leche hidratante. Conviene aplicarlo de una determinada manera para que el producto penetre mejor en la epidermis y sus activos actúen con rapidez. Los expertos recomiendan estos pasos:

En las piernas:

  1. Reparte la cantidad de producto equivalente a una nuez por la pierna y el muslo.
  2. Extiéndelo desde el tobillo hasta el muslo, masajeando la piel.
  3. Sigue masajeando hasta que se haya absorbido para conseguir así la máxima hidratación.
  4. Presiona con los dedos, con pequeños movimientos circulares, las zonas más secas, como los talones, las rodillas y los codos.

En el abdomen y los brazos, realiza también masajes repetidos hasta que el producto penetre. Los movimientos han de ser rectilíneos en los brazos y circulares en los senos y el vientre.

Los senos, una zona delicada

Con el paso de los años, es muy difícil mantener los senos erguidos, sobre todo si son grandes, porque su propio peso les hace caer ya que su único sostén natural es el tejido cutáneo. Las cremas y productos cosméticos que se aplican contribuyen a su hidratación y a preservar su firmeza. Una buena higiene de vida es fundamental para mantenerlos en buen estado durante más tiempo. Para ello, no dejes de seguir estos consejos:

  1. Utiliza siempre un sujetador que se ajuste perfectamente a tus senos, que no apriete pero que no permita su balanceo.
  2. Evita el agua muy caliente en esa zona, ya que es la mayor enemiga de la firmeza cutánea. En la ducha, pasa el chorro de agua fría en forma circular alrededor de los senos para fortalecerlos.
  3. Si practicas el ‘top less’ presta especial atención a la protección solar, ya que es una zona muy sensible que se quema con facilidad.
  4. Mantén una postura erguida, tanto de pie como sentada, que no favorezca su caída.

Nuevas armas contra la celulitis y las estrías

Cada vez tienes más medios a tu alcance para mejorar estos problemas. Los productos anticelulíticos alisan la ‘piel de naranja’ y reducen los nódulos. La guerra contra la celulitis tiene que ser constante. Este problema, que afecta a un porcentaje muy alto de mujeres (90%), no se resuelve sólo con dieta, ejercicio o un producto tópico aplicado unos días antes de ponerse el bañador. Es un problema complejo y muy difícil de solucionar por completo, que puede mejorar con una combinación de esas tres acciones si se hacen de forma intensiva.

Nunca se resuelve de forma espontánea, si no que, por el contrario, la celulitis incipiente empeora con el paso del tiempo y se convierte en ‘rebelde’, que puede ser muy dolorosa y se hace resistente a los tratamientos.

Suavizar las marcas

Las estrías mejoran con los tratamientos pero no desaparecen. Las estrías son un desgarro de la dermis, la rotura de sus fibras elásticas, por no soportar el cambio de volumen de los tejidos. Aparecen cuando la piel se estira de forma excesiva, por factores endocrinos, etc. Aparecen, sobre todo, en la pubertad (afecta al 58% de las adolescentes) y en el embarazo.

En la fase inicial, son rosadas y blandas y es posible su regeneración con productos que estimulen la reparación de los tejidos y la microcirculación.

Pies descansados

Un buen cuidado de los pies favorece la circulación sanguínea y, por tanto, beneficia la belleza de las piernas. Si están cansados, hinchados y doloridos, repercuten negativamente en todo el cuerpo, incluso en el estado de ánimo. Unas mínimas atenciones, cuanto más frecuentes, mejor, son suficientes.

  1. Un baño refrescante. Se deben sumergir en un recipiente con agua templada a la que añadiremos sales. Se termina con un chorro de agua fría para reactivar la circulación.
  2. Masaje. Como en los pies hay infinidad de terminaciones nerviosas, el relax que causa se extiende a todo el organismo.
  3. Hidratación. La aplicación diaria de crema retrasa la formación de durezas.