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remedios-tartamudez

1.Cortar de raíz los “precursores del tartamudeo

Justo antes de empezar a tartamudear, muchos hacen una mueca, tuercen el gesto, aprietan los labios inconscientemente. Cuando sientas la llegada de esos precursores del tartamudeo, emplea tácticas substitutorias:

  • Si tienes los labios apretados, ábrelos ligeramente.
  • Si notas los hombros y brazos tensados, relaja los brazos, hombros, pecho y estómago.
  • Si la lengua está tensa, aflójala (deja escapar aire por la boca y di una sola palabra por expiración, aumentando el número de palabras hasta que te sientas cómodo).

2. Desterrar el azúcar como

En un estudio reciente, la reducción del azúcar eliminó por sí sola el tartamudeo en un porcentaje considerable de niños. Muchas madres han observado grandes mejoras en sus hijos, simplemente reduciendo su consumo de pasteles, dulces, golosinas y refrescos azucarados.

3. Llevar un diario de tartamudeo

Apunta todos los episodios de tartamudeo, anotando lo que pasó antes y después de los mismos. Así podrás anticiparte a esas situaciones y evitar el problema antes de que se inicie.

4. Olvidarse de los refrescos de cola y el café

La cafeína y otros estimulantes favorecen la tensión muscular y bucal.

5. Aliviar la tensión de las cuerdas vocales

Primero, hay que relajarse. Para ello, hay que inspirar breve y suavemente por la boca. Justo antes de empezar a hablar, se deja salir pasivamente el aire, abriendo al máximo las cuerdas vocales bloqueadas.

Se empieza pronunciando la primera palabra lentamente, articulando la primera sílaba y ‘deslizándose’ hacia la siguiente. Después, se sigue a un ritmo cómodo, deteniéndose en los puntos de pausa naturales.

La tartamudeo desaparece al instante. Hay que practicar esta técnica durante 15 minutos como remedio para la tartamudez, 3 veces al día, e intentar integrarla en todas las conversaciones. A los cuatro meses, la conducta se habrá convertido en hábito.

6. Hacer pausas para escuchar como parte de los remedios para la tartamudez

Los entornos apresurados favorecen el tartamudeo en los niños. Si tu hijo tartamudea, apaga el televisor o la radio o baja el volumen cuando te habla para que no piense que tiene que competir con el ruido del entorno.

Una práctica aconsejable es montar reuniones familiares en la que se respeten turnos de palabras, sin interrupciones. También, si estás haciendo algo cuando tu hijo te habla, interrumpe tu tarea y escúchale de verdad (él se dará cuenta de que realmente estás atenta a lo que dice).