sentidos y sensacionesVivir el presente aprovechando todo lo que la vida nos ofrece y escuchando nuestros sentidos son unas de las claves de una existencia plena y en paz con nosotros mismos. Aprovecha el tiempo de descanso que ahora tienes para reaprender sensaciones olvidadas.

Recuperar el uso pleno de los sentidos en la edad adulta requiere algún esfuerzo por nuestra parte. Entre otras cosas, porque al crecer se ha ido cerrando la capacidad de percibir, y la mitad de las cosas simples y buenas de la vida nos suelen pasar inadvertidas. Podemos volver a disfrutar de probar, tocar, oler, ver y escuchar.

Gusto

  • Aventúrate a comprar frutas y verduras distintas en los puestos de los mercados.
  • Cena con amigos en algún restaurante de comida exótica y saborea las delicias de una cocina diferente.
  • Haz una comida sencilla en silencio y pon atención al color, textura, aroma y sabor de cada bocado.

Tacto

  • Se dice que el tacto es más potente que las palabras, que expresa más que el hablar.
  • La sensibilidad táctil muy desarrollada es lo que permite a las personas ciegas ver literalmente con la yema de los dedos.
  • Para desarrollar el tacto, prueba a acariciar, besar y abrazar más.

Olfato

  • Me da en la nariz, se dice cuando intuitivamente nos damos cuenta de algo. O tiene buen olfato para los negocios. Y hasta hay quien dice: Mi nariz lo sabe. ¿Tan importante es saber olfatear?
  • Cada estación del año, cada ciudad, cada lugar tiene su propio y característico olor. Descúbrelos.
  • Trata de oler algo que te recuerde a tu infancia y observa con qué rapidez surgen imágenes y recuerdos que ya creías olvidados.

Vista

  • Pensar en imágenes potencia la imaginación creativa.
  • Visualizar es una forma de activar la visión interna.
  • Casi siempre se mira sin ver. Da un paseo al aire libre y observa con atención todo lo que te rodea.
  • Fíjate en lo más pequeño: en el hueco del tronco de un árbol hay diminutos universos llenos de vida.

Oído

  • Parece una paradoja, pero para oír bien hace falta silencio. Algo tiene que callar para que se pueda escuchar de verdad.
  • Siéntate en silencio en un bosque, en un parque o cerca del mar, con los ojos cerrados, sólo escuchando.