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recomendaciones nutrición embarazo

Los dulces

Curiosamente, muchas mujeres embarazadas reconocen que han perdido el interés por lo dulce y sorprendentemente prefieren lo salado, e incluso lo amargo o picante. Cambios que no se explican sino por el trastorno metabólico pasajero y normal que conlleva el embarazo.

Se debe evitar el aporte de:

  • Golosinas, caramelos
  • Mermeladas, jaleas y miel
  • Chocolates
  • Bebidas azucaradas

El aporte de glúcidos a la dieta en el embarazo viene dado por las frutas y la leche.

Los azúcares y los dulces NO SON esenciales para un equilibrio alimentario como SÍ LO SON las grasas. Al proporcionar calorías vacías estamos aportando sobrepeso muy perjudicial. Recomendaciones nutricionales durante el embarazo.

Edulcorantes artificiales

Los edulcorantes artificiales no son peligrosos.

Además de la sacarina (producto derivado de síntesis química) hay un edulcorante sintetizado que no es ni un producto químico ni un azúcar: se trata del aspartamen, una combinación de dos aminoácidos, constituyentes básicos de las proteínas.

Su poder edulcorante es 200 veces superior a la sacarosa (azúcar) y no aporta las calorías de ésta: sólo 0’4 calorías por comprimido, frente a las 20 de un terrón de azúcar.

Sin embargo el uso de estos productos debe LIMITARSE, para evitar ingestas de azúcares superfluos que sólo se utilizan por el buen sabor que producen.

La sal: ¿debo eliminarla?

No. La sal regula el equilibrio del agua, que es un 93% del peso total del feto y un 65-70% del adulto. El edema que aparece en el embarazo es fisiológico (normal) y no tiene relación con la sal.

La sal debe ser controlada si se padece hipertensión arterial o predisposición hereditaria a ella; pero en el embarazo debe Vd. tomar alimentos con sal suficiente, aunque -al igual que los dulces- tiene el efecto de estimular el apetito; por lo que siempre apetece repetir.

Recuerde: En la mesa, no eche más sal en la mesa a los alimentos si estos ya vienen cocinados con sal.

Utilice saleros con agujeros pequeños.

No sirva muy a menudo salazones, conservas y embutidos.

No olvide que el ketchup y la mostaza ya contienen sal.

El agua

¿Cuánta agua debo tomar?

El agua es esencial. Un aporte de 2 litros diarios es suficiente. Hay que recordar que otro litro y medio proviene de los llamados alimentos “sólidos” que no son tales: la carne y el pescado tiene un 60-80% de agua y la pasta arroz, etc., un 90%.

De entrada las aguas minerales carbonatadas o con gas no son muy recomendables. El gas en la cámara intestinal puede producir muchas molestias, tanto a la madre como al feto, el cual de por sí busca su espacio en el vientre de la madre.

¿Cuándo debo tomarla?

Hay recomendaciones carentes de base científica, acerca de que hay que beber agua en las comidas o si apetece fuera de ellas, siempre que mantengamos ese aporte de 2 litros/día. Hay personas que refieren que beber agua en ayunas les produce cierto movimiento intestinal lo cual le mejora la necesidad de defecar. Otras dicen que bebiendo no tienen hambre.

Como consecuencia de todo esto, una alimentación equilibrada debe contar con los tres principios inmediatos, el agua y la sal. Y además, vitaminas y minerales.