Enfermedades

Qué es la osteoporosis. Tipos, recomendaciones y tratamientos para la osteoporosis

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anciano esteoporosis¿Se ha puesto a pensar alguna vez lo que sería su vida si por el solo hecho de intentar abrir un cajón se le rompiera un brazo o si al dar vuelta en la cama se le fracturara la cadera? Bueno, esto es justamente lo que les pasa a quienes sufren un estado avanzado de osteoporosis, una enfermedad que se caracteriza por la disminución progresiva de la masa ósea .

La osteoporosis se produce como consecuencia que un trastorno en la regulación de la formación del hueso y la reabsorción que se produce de forma fisiológica continuamente en este tejido.

El riesgo de desarrollar este padecimiento depende de la cantidad de masa ósea que uno desarrolla hasta los 35 años y de qué tan rápido uno la empieza a perder a partir de esa edad.

La masa ósea se forma durante la infancia y la adolescencia, con la ayuda de una dieta rica en calcio y ejercicio regular. Sin embargo, esta tendencia se revierte después de los 35 años, cuando el organismo empieza a desechar más calcio del que absorbe.

El resultado de este desequilibrio son huesos sumamente delgados y porosos que se pueden romper con gran facilidad.

Existen varios tipos de osteoporosis. La más común es la que se presenta en las mujeres después de la menopausia y se debe a la falta de estrógeno, que es la principal hormona femenina que ayuda a regular el calcio en los huesos. Este mal afecta por lo regular a las mujeres que están entre los 51 y 75 años, pero puede empezar a manifestarse antes o después.

Otro tipo de osteoporosis común es la senil, que se presenta por una deficiencia de calcio entre los ancianos. Menos frecuente es la osteoporosis secundaria que puede ser consecuencia de la ingestión de ciertos medicamentos o de algunas enfermedades como la insuficiencia renal crónica. La osteoporosis juvenil idiopática es la más rara. Sus causas se desconocen y aparece en niños y jóvenes.

Causas de la osteoporosis

Las recomendaciones para las mujeres incluyen 1.000 mg. al día para las adultas, 1.500 mg. al día para las mujeres después de la menopausia y 1.200 mg. al día en la adolescencia.

Para los hombres las exigencias son ligeramente inferiores recomendando entre 500 y 1.000 mg. al día.

Las encuestas solicitadas por el Ministerio de Agricultura en España, revelan que el promedio de calcio de la dieta de los españoles está en torno a los 800 mg. al día, proviniendo el 63,3% de los derivados de la leche, el 12,7% de los cereales, el 9% de las legumbres y hortalizas, el 6,4% de la carne, pescado y huevos y el 6,3% de las frutas.

Esto demuestra la insuficiente ingesta de calcio que se hace en la dieta, justificando también el aumento progresivo de la incidencia de la osteoporosis en las edades avanzadas de la vida. Se trata de un enfermedad que llega en silencio.

Además del calcio existen otros factores dietéticos relacionados con el metabolismo del hueso y vinculados también con la aparición de la osteoporosis y de ciertas enfermedades del hueso. La vitamina D, el fósforo, las proteínas totales ingeridas, el sodio, el fluor y las vitaminas C y A, el zinc y el magnesio, así como la cantidad total de calorías ingeridas en la dieta.

En la prevención de la osteoporosis, por tanto, se puede concluir, que la dieta juega un papel importante, siendo de todos los factores dietéticos el aporte de calcio el que en mayor medida determina la masa de hueso y, en el caso de ingesta insuficiente, la osteoporosis y sus complicaciones.

La aportación de alimentos ricos en calcio hasta completar la ingesta recomendada, y la prescripción de una actividad física suficiente, han de ser medidas de prevención primaria básicas y recomendables a toda la población.

La prevención será tanto más efectiva cuanto más precozmente se comience, siendo muy importante empezar desde las primeras etapas de la vida en la adolescencia, en la juventud, etc.

Recomendaciones sobre nutrición y osteoporosis

El 90% del contenido mineral de nuestro esqueleto está compuesto por calcio y fósforo. Su aportación a través de la dieta es especialmente importante en la época de crecimiento y durante la primera mitad de la vida en la que se acumula la masa ósea del esqueleto.

La cantidad de calcio en la dieta es uno de los factores determinantes de la masa de hueso que podamos capitalizar en nuestro esqueleto y, por tanto, uno de los principales factores de prevención de la osteoporosis.

Existen muchos estudios que han demostrado la relación directa que existe entre la cantidad de calcio que aporta la dieta y la masa de hueso, habiéndose demostrado una relación directa positiva entre la ingesta de calcio y la cantidad de masa ósea y negativa entre la ingesta de calcio y el aumento de las fracturas en las personas mayores.

Una adecuada ingesta de calcio determina de forma fundamental el mantenimiento y el desarrollo del esqueleto. La ingesta insuficiente de calcio reduce el pico de masa ósea e incrementa la pérdida de hueso relacionada con la edad. La administración de calcio de forma suplementaria en la dieta ha demostrado que aumenta la masa ósea de niños y adolescentes y reduce la pérdida ósea relacionada con la edad. La ingesta de calcio elevada, sin embargo, no tiene efecto protector en los años inmediatamente después de la menopausia.

Por este motivo, resulta especialmente importante hacer énfasis en la aportación de lácteos y de los alimentos ricos en calcio especialmente en las primeras décadas de la vida, en las que se determina el volumen total de hueso que esa persona dispondrá durante toda la vida.

Para mantener los huesos sanos y fuertes, los médicos recomiendan de modo preventivo como tratamiento para la osteoporosis:

  • Hacer ejercicio. Los estudios muestran que la actividad física no sólo fortalece los huesos sino que también detiene la pérdida de la masa ósea.
  • Tomar calcio. Si usted cree que no obtiene suficiente calcio de su dieta, se recomienda que tome un suplemento que lo contenga. Dependiendo de su edad, su ingestión de calcio debe ser entre 1,200 y 1,500 miligramos diarios, así como de 400 a 600 unidades de vitamina D.
  • Medicinas. Pregunte a su médico acerca de los fármacos aprobados para reducir el riesgo de fracturas y ayudar a detener la pérdida de masa ósea.
  • Exámenes. Para saber si usted está en riesgo de desarrollar esta enfermedad, se sugiere que se haga una prueba, sobre todo si es mujer y tiene más de 50 años.