Compartir

piel de naranjaMuchas son las causas que determinan la aparición de la piel de naranja o celulitis y por ello no es fácil atenuarla o disminuirla. Y aún cuando los tratamientos correctos actúan como un apoyo eficaz, ello sólo es posible si existe un cambio de hábitos que nos lleven a una vida sana.

Al no ejercitar el cuerpo o llevar una vida sedentaria, el sistema linfático -que es el encargado de la depuración de los productos de desecho de los tejidos- acumula toxinas en esa área.

Asimismo, pueden alterar la circulación linfática las malas posturas, la ropa ajustada, los tacones altos o el hecho de cruzar las piernas, facilitando la aparición de celulitis o piel de naranja.

  • Los desequilibrios hormonales ligados al ciclo menstrual. Están entre los principales causas de la piel de naranja. Y de hecho, cuatro o cinco días antes del período, la piel de naranja se hace más notoria, pues el alto índice de estrógenos que produce el cuerpo (que capta más sustancias energéticas y se dispone para un posible embarazo), causa acumulación de líquido en los tejidos, además de vasodilatación.
  • Herencia genética.
  • Factores psicológicos, depresiones, ansiedad y estrés originan una alteración en la producción de estrógenos, produciendo dificultades metabólicas.
  • Alimentación inadecuada. Las dietas ricas en grasas saturadas, la ingesta pobre en agua, excesiva sal, alimentación desorganizada, alcohol y cigarros, son todos aliados de la celulitis.
  • Factores físicos. El sedentarismo y la falta de ejercicio fomentan la acumulación de energía no consumida en grasa.
  • Mala circulación sanguínea.