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cuidados prepucio bebéAl nacer, el cuerpo y el glande del pene de su bebé se encuentran cubiertos por una doble capa de piel. A ésta se la llama Prepucio. Mediante la circuncisión se quita el prepucio que recubre al glande. En los niños no circuncidados, el prepucio permanece intacto.

Durante los primeros años de vida, el prepucio irá desprendiéndose naturalmente del glande. A esto se lo llama “Retracción del Prepucio”.

¿Qué es la retracción del prepucio del bebé?

Llamamos retracción del prepucio al momento cuando la piel que recubre al glande puede correrse hacia atrás, en dirección al abdomen, descubriendo el glande. Cuando esto sucede, es diferente en cada niño. Puede tomar unos pocos días, semanas, meses y hasta años. Esto es normal. La mayoría de los niños podrán retraer su prepucio a la edad de 18 años. Algunos prepucios pueden retraerse poco después del nacimiento. Esto puede suceder incluso antes del nacimiento, pero es raro.

A medida que el niño toma conciencia de su propio cuerpo va descubriendo la manera de retraer su prepucio. En algunos casos el prepucio puede inflarse como un globo mientras el niño orina, para luego ceder y dejar fluir la orina. Esto es normal y es un signo de que el prepucio y el glande han comenzado a separarse. La retracción del prepucio no debería forzarse nunca. Cuando el prepucio se encuentra aún adherido al glande, no intente separarlos, especialmente en niños. Forzar la retracción del prepucio cuando este se encuentra adherido puede dañar el pene y producir dolor, sangrado y desgarros en la piel.

¿Qué es el Esmegma?

Cuando el prepucio del niño se separa del glande, las células de la piel quedan al descubierto. Esto comienza en la niñez y persiste durante la adolescencia. Nuevas células cubren por lo general a las que quedaron al descubierto. Cuando esto sucede con el glande cubierto aún por el prepucio, las células siguen su camino a través del extremo del prepucio. Estas células desechadas, lo hacen como una masa blanquecina, asemejándose a perlas bajo el prepucio. Esta masa blanquecina se llama esmegma.

Unas glándulas especializadas, llamadas glándulas de Tyson, localizadas por debajo del prepucio, permanecen inactivas durante la niñez. Durante la pubertad, las glándulas de Tyson comienzan a secretar una sustancia oleosa que, al mezclarse con las células epiteliales, producen esmegma adulto. El esmegma de características adultas sirve como sustancia protectora para el glande.

¿El prepucio de mi hijo necesita ser lavado de alguna forma especial?

Es fácil mantener limpio al pene no circuncidado. Cuando su hijo es aún un niño, al bañarse, enjabone bien su cuerpo, incluyendo sus genitales. No es necesaria la limpieza con sustancias o productos especiales como antisépticos ni algodón. Simplemente lave el glande y el prepucio interno con jabón y agua tibia. Recuerde: no intente forzar la retracción del prepucio. Solo debe observar a su hijo orinando para confirmar que el orificio es lo suficientemente grande como para permitir la emisión de un buen chorro. Consulte a su pediatra si:

  • Este chorro de orina no fuera más intenso que un mero goteo.
  • Su niño tuviera algún disconfort durante la emisión de orina.

Si el prepucio del bebé se inflama, una causa común de esto es la infección por cándida o moniliasis, que puede provocar enrojecimiento y comezón. Esto puede tratarse fácilmente empleando una crema antimicótica. Si el prepucio se inflama considerablemente, consulte a su pediatra. Si el prepucio de su hijo se ha retraído antes de la pubertad, es necesario realizar una limpieza periódica del glande y prepucio. Una vez comenzada la pubertad, su hijo deberá retraer su prepucio y limpiar durante el baño diariamente. Esto debe constituirse en una parte integrante de la higiene diaria de su hijo, como el lavado del cabello y el cepillado dental.

Enseñe a su hijo a limpiar su prepucio:

  • Retrayéndolo generosamente hacia atrás.
  • Lavando el glande y el prepucio interno con jabón y agua tibia.
  • Volviendo a cubrir el glande con el prepucio.

El pene no circuncidado de su hijo no requiere cuidados especiales. Recuerde: la retracción del prepucio acontecerá naturalmente y no debe ser forzada. Una ves que el niño comienza a bañarse solo, deberá lavar su pene como lo hace con cualquier otra parte de su cuerpo.