Compartir

preparar piel bronceado

Sistemas previos al bronceado

¿Qué hacer para dejar la piel más suave y receptiva ante los tratamientos además de prepararla para un bonceado sin riesgos?

Probablemente tras la primavera encontramos nuestra piel no en muy buen estado; mate, tirante, poco flexible, rugosa… y para colmo ahora llega el verano y tiene que afrontar el duro sol que la pone una vez más a prueba. Debes recapacitar y ponerla a punto.

En primer lugar una buena exfoliación, hidratación y nutrición son técnicas fundamentales para que tu piel se regenere y reconstruya sus partes dañadas o perdidas además de asegurar su protección ante el sol que se aproxima.

La piel necesita como componente esencial el agua para mantener su elasticidad y conservar la integridad de la barrera cutánea. Para que se considere a una piel deshidratada tiene que contener en su estrato córneo menos del 10% en peso de agua, por lo que el objetivo de los tratamientos hidratantes es mantener e incrementar este nivel hídrico superficial. Otro parámetro a tener en cuenta es la cantidad de lípidos (grasas) cutáneos existentes, que viene determinada por la actividad de las glándulas sebáceas. La hidratación cutánea se refiere fundamentalmente al agua que se concentra en la epidermis y que procede de la dermis. Una piel bien hidratada es una piel resistente, flexible, de aspecto saludable, luminosa, suave y lisa.

Hay muchos factores externos que nos impiden tener la piel siempre con buen aspecto como el frío, el viento, el sol, el calor, la sequdad ambiental, la polución, la calefacción, el aire acondicionado…

Además hay una serie de factores mecánicos y químicos que merman su estado óptimo como la depilación, los roces, productos inadecuados, disolventes, detergentes…

Planes Previos

Los cuidados faciales que debemos tener en cuenta los haremos en casa. Se hacen imprescindibles los cosméticos con muy alta concentración de activos como son los sérums regeneradores y reparadores, sin olvidar la protección solar imprescindible ya en esta época del año.

En segundo lugar, para el cuidado corporal, además de las exfoliaciones caseras por ejemplo usando un guante o manopla de crin en la ducha diaria, se imponen algunos tratamientos especializados de cabina para que en pocas sesiones la piel aparezca con todo su esplendor y con todas las defensas preparadas para la agresión a la que se la va a someter.

Finalmente, para cuidarnos el cabello, lo fundamental es la visita a la peluquería, para que la ayuda del profesional junto a toda una serie de cuidados especiales en casa, como la utilización de una buena mascarilla, hagan que luzcamos un cabello impecable incluso en verano.