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técnica kayakLa posición que hay que adoptar en el kayak es fundamental para:

  • Transmitir fuerza a la embarcación, a través del asiento y del reposapiés, gracias a una correcta colocación de caderas, pelvis y tronco.
  • Evitar movimientos que perturben el desplazamiento o deslizamiento de la embarcación.
  • Generar el máximo impulso (fuerza/tiempo), gracias a una buena colocación de las palancas óseas.

Los únicos puntos de contacto del palista con la embarcación son el asiento, el casco (con los talones) y el reposapiés (con los pies). Se debe evitar el contacto de la embarcación con las piernas, caderas, y especialmente con la espalda.

El tronco

El palista sentado debe adoptar una posición cómoda, no forzada:

  • El tronco debe estar erguido o ligeramente echado hacia delante, con una inclinación de 10º a 15º.
  • El pecho se tiene que proyectar hacia arriba, sin hundirse o flexionarse a nivel dorsal.
  • Esta posición, que en muchos casos no es natural, está relacionada con la capacidad de movimiento de la pelvis. Si el tronco se flexiona demasiado, impedirá el libre giro de los hombros y cintura; esto comprimiría el diafragma sobre la caja torácica y dificultaría la respiración.

La pelvis

  • La posición de la pelvis (y las caderas) es fundamental, ya que ésta condiciona el trabajo de transmisión de la fuerza al kayak y genera el impulso.
  • Se debe apoyar la zona más baja de los glúteos en el asiento, sin que el sacro (rabadilla) se desplace hacia abajo (pelvis de antepulsión).
  • Esta postura condiciona la altura del tronco y su posición, especialmente la de la columna vertebral.
  • Si se emplea una postura recostada (pelvis en antepulsión) se acentuará la curvatura dorsal, por lo que la altura del tronco disminuirá, comprimiendo el paquete abdominal y el diafragma. Esto perjudicaría el trabajo de los músculos de la espalda.

Las rodillas

  • Las rodillas deben estar ligeramente flexionadas (110º-120º), de modo que permitan el trabajo de pedaleo, sin llegar en ningún momento a la extensión completa de la pierna. Esto debe permitir mantener la posición del tronco.
  • Las rodillas no pueden estar juntas, sino en línea entre la cadera y el pie; sin tocar las bandas de la embarcación, siempre que lo permita el tamaño corporal y el de la bañera.

Los pies

  • Los pies deben estar en apoyo; los talones, en el suelo de la embarcación; y la zona del metatarso, en contacto con el reposapiés.
  • Algunos palistas usan reposapiés completos, desde el casco de la embarcación, que permiten apoyar todo el pie y pueden ser cómodos y útiles, al no permitir que resbale el talón, siempre que mantengan una inclinación hacia delante de 60º-70º.
  • No obstante, si esta angulación aumentase, se podría dar una hiperextensión del tobillo y se acentuaría la extensión de las rodillas.

El uso de la pala

Es importante una primera toma de contacto con los objetos necesarios para la práctica de este deporte antes de iniciar los ejercicios específicos introductorios a la técnica. Estos ejercicios con la pala consisten en un estiramiento de los brazos sosteniendo la pala con ambos brazos, subir y bajar la pala con los brazos estirados, torsión de la cintura con la pala sobre los hombros, sujetando ésta con las manos.

También, igual que en el anterior, se realiza el mismo ejercicio pero con el torso flexionado hacia delante. Se gira con la pala y los brazos extendidos al frente. Por último se acerca y se separa la pala del cuerpo, estirando y flexionando los brazos.

El hecho de que la pala no posea puntos de unión con el kayak permite al palista una gran libertad de movimientos. La pala se coge con las dos manos, que deben estar separadas. Para saber si la distancia es correcta, se eleva la pala sobre la cabeza: los brazos deben formar un ángulo recto con los hombros. Para introducir la pala en el agua, se flexiona el cuerpo y se estira el brazo por el lado donde se quiera introducir. Una vez que está dentro del agua se desliza por ella, al mismo tiempo que se va estirando el otro brazo y se recupera la posición inicial del cuerpo. La cuchara de la pala debe entrar de forma perpendicular al agua.

Teniendo en cuenta que las hojas de la pala tienen diferente orientación, al remar se debe hacer un ligero movimiento con la muñeca para conseguir que ésta siempre entre en el agua en la posición correcta. Así, la que está sumergida aplica el máximo de fuerza a la embarcación, y la que se desplaza en el aire ofrece menor resistencia. Las palas se guardarán en posición vertical si es posible suspendidas en la pared, sin tocar el suelo para evitar daños en borde de la hoja. No deben dejarse en el suelo.