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picadura insecto arañaLas picaduras de araña habitualmente son leves y, tan sólo, causan irritación local de la zona, junto con una inflamación escasa. Al igual que ocurre con las picaduras de pulgas, mosquitos, tábanos, abejas, avispas, hormigas, etc., que, salvo en los casos excepcionales en los que el individuo sea alérgico a su veneno, las consecuencias clínicas de su picadura son de carácter leve.

Síntomas de las picaduras

Por lo general, la picadura única de un insecto inoculador de veneno ocasiona:

  • Dolor agudo que dura algunos minutos.
  • Inflamación local en forma de elevación cutánea aplanada.
  • Eritema.
  • Picor intenso.

Estos signos suelen desaparecer a las pocas horas de haberse iniciado. Sólo existe un peligro real:

En los casos en que se traga o inhala una abeja, porque su picadura en las vías respiratorias puede producir una inflamación local con la consiguiente situación de asfixia por obstrucción de las vías aéreas.

En los sujetos especialmente sensibles a los venenos de los insectos, en los que se puede producir desde una reacción local excesiva hasta una grave respuesta alérgica que puede provocarles la muerte; dichas manifestaciones cutáneas suelen consistir en la aparición, que a veces es generalizada, de habones blanquecinos o rojizos, que se asocian con una sensación de picor muy desazonante, la cual obliga al rascado; en cuanto a las manifestaciones de carácter general, las más frecuentes son el espasmo de los músculos de los bronquios (broncoespasmo), el cólico gastrointestinal, junto con diarrea, y el colapso circulatorio.

Tratamiento de las picaduras de insectos

El tratamiento en primeros auxilios de las picaduras de insectos es el que sigue:

  1. Examinar la zona de la picadura buscando el aguijón del insecto a fin de extraerlo, ya que la vejiga en la que se almacena el veneno no se vacía de inmediato por completo en el momento de la picadura; comprimiéndola lateralmente se puede eliminar parte del veneno.
  2. Se lavará la zona con agua y jabón para evitar que la picadura se complique con una infección secundaria.
  3. Se efectuará la aplicación de frío local y de locines de pomadas antialérgicas; en su defecto, podrá utilizarse jugo de cebollas o de ajo, o amoniaco, cuya reacción alcalina podrá neutralizar el veneno ácido de la abeja
  4. En pacientes hipersensibles se tendrá que utilizar un torniquete, en la forma en que se ha expuesto para las mordeduras de las serpientes venenosas, y la aplicación de hielo local; en estos casos se evacuará con urgencia al paciente a un centro médico.
  5. Si un insecto ha penetrado en la nariz o en el oído de la víctima, nunca se intentará extraerlo sino que se matará instilando en el orificio correspondiente unas gotas de aceite de oliva.

Prevención

Los sujetos que padezcan una hipersensibilidad al veneno de las abejas, deberán evitar, en lo posible, el contacto con ellas; habrán de desplazarse por el campo siempre con calzado adecuado y no llevarán ropa o indumentaria con colores vivos ni utilizarán perfumes que puedan atraer a los insectos. Es conveniente que en los desplazamientos que efectúen fuera de la ciudad, en donde se prevea la posibilidad de ser picado, lleven consigo ampollas de adrenalina al uno por mil, con jeringas desechables, torniquetes y medicación antialérgica adecuada. En efecto, una inyección subcutánea de este medicamento, en dosis de 0,5 cc, repetida cada treinta minutos, puede salvar la vida del paciente.