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bañar gatoA algunas personas les puede resultar sorprendente la idea de bañar un gato, pero en muchas ocasiones resultará inevitable, por ejemplo si el animal se ha manchado de grasa o aceite. Los gatos de exposición se bañan periódicamente, normalmente unos días antes de cada muestra. Antes de empezar debemos asegurarnos de que tenemos a mano todo lo necesario: champú, toallas, peine, cepillo y una jarra para enjuagar. Puede que precisemos la colaboración de alguien más para ayudarnos a calmar al gato durante el baño.

El champú debe ser inocuo para el gato; podemos usar productos para niños aunque siempre será preferible comprar un producto específico para bañar gatos, y hay que tener cuidado de que no le entre jabón en los ojos y oídos. Si nuestro gato es de pelo corto podríamos limpiarlo en seco, frotándolo con salvado y cepillando vigorosamente.

  1. Se llena el baño con unos 10 cm de agua caliente. Comprobamos la temperatura del agua e introducimos al gato, manteniéndolo firmemente sujeto.
  2. Utilizando una jarra, se moja al gato de cuello para abajo con un poco de champú mezclando con agua caliente.
  3. Masajeando suavemente, haremos que el champú penetre bien el pelaje. Hay que tener cuidado para que no le entre jabón en los ojos o los oídos.
  4. Se enjuaga al gato con agua caliente, hasta eliminar todo rastro de jabón.
  5. Se saca al gato del agua y se le envuelve en una toalla para secarlo.
  6. Con un trapo húmedo y suave se frota alrededor de ojos, orejas y nariz.
  7. Si el animal no se muestra asustado, podemos utilizar un secador de pelo, manteniéndolo a una distancia prudente y cepillando con suavidad al mismo tiempo.