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oxigenar rostroLa adversidad climática y la polución son algunos de los factores que causan estragos y evitan oxigenar la piel de la cara. Y la correcta aplicación de productos hidratantes es, el único medio para evitar resequedad, tirantez e incluso arrugas prematuras.

Aun cuando no resulten tan agresivos como los rayos solares del verano, los bruscos cambios ambientales propios de la época invernal causan serios daños en la piel del rostro. Exteriores húmedos y fríos o espacios con calefacción y secos se transforman en factores que determinan un deficiente nivel de hidratación facial lo que unido a la polución ambiental y a una dieta desequilibrada y baja en líquidos ocasiona un aspecto nada envidiable: piel escamosa, tirante y enrojecida, arrugas prematuras y dilatación de los vasos capilares.

Y es porque el proceso fisiológico de la piel frente a condiciones adversas es irrefrenable: el órgano detiene algunas funciones que permiten oxigenar la piel y llevar agentes nutritivos a la epidermis, y por ello se hace imprescindible la utilización de tónicos, cremas y fluidos que estimulen la circulación linfática y la rehidratación. Los productos hidratantes juegan por lo tanto un papel esencial a la hora de lucir una piel sana y humectada, pues la emulsión natural disminuye considerablemente en esta época del año. La piel se intoxica por esa carencia; las nuevas células se ven debilitadas y en las capas superiores de la dermis se acumulan células muertas.

En primer lugar, la piel debe ser higienizada. Si ésta es grasa, se debe utilizar un producto con agente exfoliantes, con el objeto de arrastrar con efectividad todas las impurezas y secreciones producidas en la jornada. Si es el caso de una piel seca, bastará con una crema de limpieza común.

El segundo paso para oxigenar el rostro es la aplicación de un tónico que retire los residuos del paso anterior, balancee el PH y ayude a la irrigación sanguínea.

Sólo después de estos pasos previos la piel está en condiciones de recibir los beneficios de un hidratante, el tercer paso, que en su formulación contiene una serie de lubricantes que evitan la evaporación de la humedad. Los productos deben poseer bastantes principios activos (como elastina o colágeno), particularmente en el caso de las pieles secas. Al mismo tiempo, y por las noches, se debe reforzar el tratamiento con la acción de cremas nutritivas.

En algunos ocasiones también es posible encontrar aceites esenciales para la oxigenar el rostro. No tienen porque ser ineficaces, dependerá en gran medida de los compuestos activos que tenga el producto en cuestión.

Como paso extra para una correcta oxigenación de la cara, no debe olvidarse la aplicación de un tratamiento exfoliante una o dos veces por semana, pues éstos retiran células muertas y refuerzan la acción de todo el proceso de oxigenación de la piel.

Existen también una serie de tratamientos más complejos, para los que habría recurrir a centros de belleza o a productos de precio superior, sin embargo, oxigenar el rostro puede ser muy sencillo y efectivo si introducimos en nuestra rutina diaria estos sencillos pasos, y no será necesario tener que pedir cita en ningún centro. Algunos de estos tratamientos, para las más curiosas, son:

  • Carboxiterapia. Aplicación de CO2 para estimular la oxigenación natural del cuerpo.
  • Tratamientos a base de ácido hialurónico.
  • Oxigenoterapia. Aplicación de oxígeno directamente sobre la piel.