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el orgamos placerA menudo visto como mito, en ocasiones como gesta heróica para impresionar, lo cierto es que el orgasmo existe. Es la culminación del placer sexual, y todos/as pueden logralo. Basta con conocer el propio cuerpo y acabar con unos cuantos tabúes.

Ritmos diferentes

Para lograrlo, eso sí, es esencial la relación con el compañero/a: La delicadeza y la ternura en el trato, el no apremiar en el tiempo ni en el resultado, el deseo del otro (no el deso de impresionar al otro!) y, por último, la habilidad y sutileza en el desempeño amoroso.

Existe la creencia generalizada de que el orgasmo simultáneo es lo ideal para la pareja heterosexual, sin embargo, no puede afirmarse categóricamente. Una de las razones es la dificultad que entraña, ya que el ritmo y tiempo de excitación son diferentes en el hombre y la mujer.

Si se observan las gráficas que los expertos realizan sobre la excitación sexual, vemos que la del hombre se dispara hacia arriba, forma un pico abrupto y cae en picado. La duración media del proceso es de poco más de 10 minutos.

La sexualidad femenina, al contrario, nos da una gráfica en la que la linea de excitación asciende más lentamente, hacia el minuto 15 dibuja una meseta y no se dispara hasta el minuto 20 ó 30. La linea de la excitación femenina multiorgásmica se dispararía, entre esos últimos diez minutos, tres o cuatro veces, dibujando la alegre silueta de una cresta de gallo.

Lo verdaderamente esencial es no tratar de convertir el sexo en una carrera para batir los 100 metros orgásmicos. Y sí en cambio lo es no olvidar con quien estamos, por qué estamos juntos o el disfrutar también con uno mismo.

La mujer, ¿apta para el orgasmo?

Al menos eso se deduce de la siguiente declaración, realizada en 1924, por el doctor Daniel Sánchez de Rivera: ‘la mujer que vive la relación erótica con intensidad no es normal, está en los linderos de la morbosidad o del vicio’. Estas y otras lindezas se recogen en el libro de Amando de Miguel, en su libro El sexo de nuestros abuelosen el que se cuenta lo despistada que andaba la sexología a principios de siglo.

Las palabras del doctor Mateos Koch, en 1909, son más suaves pero tampoco tienen desperdicio: ‘El hombre experimenta más placer que la mujer, porque ésta parece más tranquila y menos agitada por el goce’.

Claro, los doctores Sánchez y Koch no tuvieron oportunidad de asistir, ya avanzado el año 2000, a ningún concierto de Orgásmica, grupo liderado por una sensualísima mujer que lo único que evita sobre el escenario es ignorar su sexualidad (musical y multiorgásmica, por cierto).

En fin, que con esas ideas no es de extrañar que el orgasmo de la mujer haya estado casi denostado hasta hace poco y aún ahora lo siga estando, como muestran las estadísticas. Según éstas, el porcentaje de hombres que alcanzan el orgasmo está muy por encima del de mujeres.

La pregunta clave es esta: ¿Pueden llegar al orgasmo todas las mujeres?. ‘La respuesta es categórica -escribe la sexóloga Olga Bertomeu-: sí. Todas las mujeres somos aptas para el orgasmo. Todas las mujeres disfrutamos de una disposición natural para lograr el punto más alto de la excitación sexual.’