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obesidad saludLa padecen el 13 por ciento de los adultos y el 10 por ciento de los niños españoles. La obesidad alcanza cifras de pandemia. Los riesgos y problemas para la salud son grandes:

Diabetes mellitus tipo 2. Es la diabetes del adulto. Se produce porque la obesidad condiciona una resistencia a la insulina, la hormona que hace bajar el azúcar. El páncreas sigue segregándola, pero dicha hormona es menos efectiva, debido a ciertos mecanismos ligados al exceso de grasa. Primero se genera una resistencia a la insulina, luego una intolerancia a la glucosa. Los expertos calculan que la obesidad multiplica por tres o cuatro la posibilidad de padecer esta patología. Entre el 80 y 90 por ciento de personas con diabetes mellitus son obesas. «Si mantuviéramos un peso adecuado, lo que implica una alimentación mejor y ejercicio físico, no existiría esta epidemia».

La situación se agrava porque a los adultos se unen niños y adolescentes, que ya empiezan a padecer diabetes mellitus ligada a la obesidad infantil. En España la situación a este respecto en los más pequeños no es tan mala como en Estados Unidos, pero la proporción de niños obesos, uno de cada diez, es considerada como alarmante por los especialistas. Se ha comprobado que en tribus de nativos australianos que viven en un medio natural, en un entorno donde no existe la obesidad, tampoco se da la diabetes. Cuando se produce un fenómeno de transculturación rápida, ambas patologías empiezan a aparecer.

Hipertensión. La obesidad triplica sus posibilidades de aparición de la hipertención. Los mecanismos íntimos que relacionan ambos factores son muy complejos y tienen causas diversas. Lo único alentador es que con una bajada de peso que ronde el 5 ó 10 por ciento de la masa corporal, la tensión baja automáticamente. Sin embargo, es muy difícil controlarla con fármacos en las personas obesas.

Triglicéridos altos. Ciertos lípidos en la sangre, los triglicéridos, aumentan mucho con el exceso de peso. Se trata de otro importante factor de riesgo para sufrir enfermedades cardiovasculares.

Problemas de piel, venas y articulaciones. El exceso de peso hace que las articulaciones se resientan y también la piel. Los pliegues de grasa pueden ocasionar micosis y escoceduras muy molestas para la persona que las padece. La piel suda más, se roza fácilmente y hay un riesgo mayor de infecciones. Las varices, trombos y la hinchazón de pies son más comunes en estos pacientes.

Dificultades respiratorias. Las personas obesas no ventilan adecuadamente sus pulmones porque el diafragma no se mueve bien. Este fenómeno de hipoventilación hace que sean más propensas a dormirse de día en las situaciones menos oportunas, incluso, conduciendo, en su puesto de trabajo o en un campo de fútbol. La razón es que su sangre lleva menos oxígeno del necesario. Este estado de somnolencia puede causar muchos problemas laborales y sociales.

Disfunciones hormonales y sexuales. Las mujeres obesas tienen más problemas para ovular. Para tener una función sexual normal hay que contar con una proporción adecuada de grasa corporal.

Mayor riesgo quirúrgico. Es más probable que surjan problemas antes y después de la anestesia.

Problemas psicológicos y psiquiátricos. La mente también puede verse afectada. No se sabe bien si están deprimidos porque están obesos o si están obesos porque están deprimidos y comen compulsivamente.