nutrición e inmunidadDesde la antigüedad se sabe que las personas mal nutridas tienen con más frecuencia infecciones. Para solucionarlo es necesario realizar una correcta nutrición que facilite la resistencia frente a las agresiones microbiológicas capaces de producir distintas enfermedades infecciosas en organismo.

Sin embargo, hasta hace pocas décadas no se ha iniciado una investigación sobre el papel que los distintos nutrientes juegan en la respuesta inmunológica frente a las infecciones, siendo en la actualidad uno de los campos abiertos de investigación en relación con el estado nutricional de los individuos.

La inmunidad frente a las infecciones

Nuestro organismo está continuamente amenazado por una gran cantidad de microorganismos (bacterias, virus, hongos, parásitos, etc.) que se encuentran en todo el medio que nos rodea.

Frente a ellos, el organismo dispone de una serie de mecanismos de defensa que garantizan nuestra integridad y nuestro buen estado de salud en condiciones normales. En otras ocasiones, cuando la agresividad de los gérmenes es intensa y nuestras defensas insuficientes se produce la infección.

De forma resumida podemos citar tres grandes mecanismos de defensa frente a las infecciones:

  • Las barreras físicas que suponen la piel y las mucosas.
  • La inmunidad celular relacionada con los linfocitos T (linfocitos que atacan directamente a los agentes extraños).
  • La inmunidad humoral mediada por linfocitos B y las células plasmáticas, capaces de producir anticuerpos (inmunoglobulinas) encargados de neutralizar los antígenos bacterianos, víricos, etc.

Malnutrición e inmunidad

Gracias a los trabajos de investigación, es posible conocer que las personas que ingieren una insuficiente cantidad de calorías y de proteínas tienen disminuida la respuesta inmunológica mediada por linfocitos, habiéndose constatado en estos casos la siguientes alteraciones:

  • Disminución de los linfocitos T.
  • Disminución de los linfocitos en el timo (glándula endocrina) o linfocitos T, así como de los linfocitos T del bazo y de los ganglios linfáticos.
  • Aumento de las células B productoras de inmunoglobulina A.
  • Disminución de la proporción de linfocitos T4/T8.
  • Alteraciones en la función de la fagocitosis (proceso por el cual algunas células engloban y digieren otros cuerpos) de los macrófagos (elemento celular que tiene la capacidad de englobar o absorber partículas para su destrucción).

Además, algunos investigadores han demostrado que los niños que sufren malnutrición tienen el timo (glándula endocrina de los vertebrados que participa en la función inmunitaria a través de los linfocitos T) y otros órganos linfoides íntimamente relacionados con una respuesta inmunológica menor.

Se ha observado también que todas estas alteraciones inmunológicas desaparecen cuando las personas que las sufren son sometidas a unas pautas de nutrición correctas. De hecho, la valoración de la situación inmunológica de una persona se utiliza como indicador del estado nutricional de dicha persona.

Nutrientes e inmunidad

Además de la malnutrición causada por un aporte de proteínas y de calorías insuficiente, distintos estudios han puesto de manifiesto la influencia de determinados nutrientes en la respuesta inmunológica y en las defensas del los organismo frente a las infecciones.

Las vitaminas y los minerales son seguramente los nutrientes mas íntimamente relacionados con la capacidad del organismo para defenderse frente a las infecciones. En particular, destacan las vitaminas C, A y E y algunos minerales como el selenio, el cobre, el hierro y el zinc.