diabetes y nutriciónLa diabetes constituye una de las enfermedades crónicas más frecuentes en la población adulta. Se estima que entre el 2% y el 6% de la población general padece esta enfermedad, que llega a duplicarse por encima de los 65 años. Además de por su frecuencia, esta enfermedad crónica incurable, se caracteriza por las grandes complicaciones y costes que comporta cuando no está bien controlada.

Desde el punto de vista médico, se distinguen dos formas clínicas bien diferenciadas: la diabetes tipo I y la diabetes tipo II.

La diabetes tipo I, que comienza en edades jóvenes, necesita el suministro de insulina diariamente pues estas personas son incapaces de producir esta hormona en su páncreas.

En la diabetes tipo II, el déficit de insulina no es completo y existen alteraciones a nivel de la resistencia de insulina en las células y de otro tipo que exige el tratamiento de por vida, pero que en muchos casos puede ser controlado con un tratamiento basado en la dieta, la práctica de ejercicio físico y, en su caso, la administración de antidiabéticos orales.

Existen otros tipos de diabetes menos frecuentes como síntoma de otras enfermedades (pancreatitis, síndrome de Cushing, diabetes secundaria a ciertos medicamentos como los corticoides, algunos diuréticos, estrógenos, etc.) y la diabetes gestacional que suele recuperarse después del parto.

En los dos primeros casos la enfermedad acompañará al sujeto toda la vida, y si no se trata y se controla adecuadamente, tiene severas complicaciones y una alta mortalidad. Las complicaciones afectan al corazón, al sistema nervioso central, a los grandes y pequeños vasos, al riñón, etc. Cuando la enfermedad es bien tratada y controlada estas complicaciones se retrasan o no se presentan.

El tratamiento de la diabetes se basa en conseguir los siguientes objetivos :

  • Proteger la vida del paciente y reducir los síntomas de la enfermedad.
  • Conseguir mantener un buen control metabólico.
  • Evitar las complicaciones.
  • Mejorar la calidad de vida.

Para ello se disponen de tres grandes paquetes terapéuticos:

  • El tratamiento dietético de la diabetes.
  • La práctica de ejercicio físico.
  • El tratamiento farmacológico con insulina, diabéticos orales, etc.

Aunque en la diabetes tipo I es fundamental la insulina, los pacientes afectados por esta forma, deberán asegurar una dieta correcta para su buen estado nutricional y el adecuado control metabólico de la enfermedad . En la diabetes tipo II muchas veces sólo el tratamiento dietético de la diabetes y la normalización del peso es suficiente para controlar la enfermedad .

En este capítulo se tratarán los aspectos dietéticos a tener en cuenta en el tratamiento de la diabetes.

Recomendaciones nutrición para diabéticos

La dieta y nutrición del diabético deberá ir orientada a conseguir los siguientes objetivos:

  • Si existe una obesidad, normalizar el peso y mantenerlo.
  • Asegurar unas cifras de glucosa normales a lo largo de las 24 horas del día evitando picos altos de hiperglucemia o hipoglucemia.
  • Crear hábitos alimentarios correctos para toda la vida.
  • Garantizar un buen estado nutritivo que ayude a prevenir las infecciones y otras complicaciones.
  • Posibilitar la máxima calidad de vida sin olvidar el papel psicológico que tiene la alimentación, evitando restricciones o dietas inadmisibles para las personas.
  • En los niños diabéticos asegurar el crecimiento y la maduración física del organismo y crear las condiciones biológicas para facilitar la fertilidad.

Para conseguir estos objetivos, habrá que asegurarse desde el punto de vista de la nutrición para diabéticos dos condiciones:

  • Garantizar el aporte de calorías necesario de acuerdo con la edad, el sexo, la talla, el peso y el tipo de acción física que realiza.
  • Asegurar un aporte de nutrientes en la proporción adecuada para que la dieta resulte equilibrada evitando carencias nutricionales de cualquier tipo.

En relación con las calorías que ha de tomar un paciente diabético, dependerá del peso, de la talla y de la actividad física que haga fundamentalmente. De forma general se debe de calcular en cada paciente el índice de masa corporal que se obtiene mediante la fórmula:

  • IMC=peso (kg.)/talla(mts.)al cuadrado.

Existen gráficos sencillos para hacer este cálculo que puede obtenerse no obstante mediante la sencilla fórmula arriba indicada. Se entenderá que un paciente tiene un peso normal cuando el índice de masa corporal es menor de 27 en los varones y de 25 las mujeres. Entre 27 y 29 (varones) y 25- 29 ( mujeres ) se considera que existe un sobrepeso, y se habla de obesidad cuando el índice de masa corporal es mayor que 30.

El cálculo de las calorías a ingerir en la dieta debe tener en cuenta el peso ideal que le correspondería a cada diabético.

Necesidades energéticas en personas diabéticas

Necesidades energéticas y de nutrición para diabéticos según informe técnico de la OMS:

– METABOLISMO BASAL:

25 Kcal./Kg./día.

– REPOSO EN CAMA O ACTIVIDAD MÍNIMA:

30 Kcal./Kg./día.

– ACTIVIDADES LIGERAS:

Varones: 42kcal/kg./dÍa. Mujeres: 36kcal./kg./dÍa.

Ejemplos de actividades consideradas ligeras: oficinistas, profesionales, estudiantes, dependientes de comercio, amas de casa con aparatos mecánicos y sin hijos, jubilados, parados.

– ACTIVIDADES MEDIAS :

Varones: 42kcal/Kg./día. Mujeres: 40 kcal/Kg./día.

Ejemplos de actividades consideradas medias: obreros de la construcción, trabajadores de la industria ligera, campesinos, pescadores, soldados en servicio activo, amas de casa sin aparatos mecánicos y con hijos, trabajadores de almacén (carga y descarga).

– ACTIVIDADES INTENSAS:

Varones: 54 kcal/kg./día. Mujeres: 47 kcal/kg./día.

Ejemplos de actividades consideradas intensas: algunos campesinos, trabajadores forestales, soldados en activo, mineros, trabajadores metalúrgicos, deportistas.

– ACTIVIDADES EXCEPCIONALMENTE INTENSAS:

Varones: 62kcal/kg./día. Mujeres: 55 kcal/kg./día.

Ejemplos de actividades consideradas excepcionalmente intensas: leñadores, herreros, algunos obreros de la construcción, algunos deportistas.

– REDUCCIONES QUE CRECERÁN EN FUNCIÓN DE LA EDAD:

De 40 a 49 años 5%. De 50 a 59 años 10%. De 60 a 69 años 20%. Más de 70 años 30%.

Desde el punto de vista de los nutrientes, la dieta del paciente diabético no se distingue en nada de lo fundamental de la dieta sana que debe llevar cualquier persona. En todo caso cabría en este grupo de pacientes, restringir la ingesta de hidratos de carbono de absorción rápida y su sustitución por edulcorantes no calóricos.

Necesidades de proteinas para una correcta nutrición en diabéticos

En un adulto normal las necesidades diarias de proteínas se estiman en 0,8 – 1 gr./Kg./día, debiendo aportar en conjunto entre el 15% y 18% de las calorías totales de la dieta.

Por su contenido en grasas saturada las proteínas deben elegirse preferentemente de los alimentos como los pescados, las aves de corral o las proteínas vegetales, preferiblemente a las carnes de cerdo o de vaca, que tienen más grasa saturada. No hay que olvidar la importancia de las proteínas vegetales en la dieta.

En algunos pacientes que presentan ya una afectación del riñón por la enfermedad, puede ser recomendables reducir el aporte de proteínas a 0,6 gr./Kg./día.

Necesidades de Grasas en diabéticos

Las grasas de la dieta deben aportar el 30% de las calorías totales calculadas para cada persona.

Existen dos grandes grupos de grasas de la dieta a saber: grasas saturadas que elevan el colesterol de la sangre y aumentan el riesgo cardiovascular y grasas poli e insaturadas que no lo hacen.

Serán alimentos por tanto recomendables como suministro de los lípidos de la dieta los aceites y en particular el aceite de oliva, los pescados, blanco y azul, y las carnes de ave .

La cantidad de colesterol en la nutrición para diabéticos no debe superar los 300 mg. al día, lo que se conseguirá observando las recomendaciones del párrafo anterior.

Necesidades de hidratos de carbono en nutrición para diabéticos

Los hidratos de carbono que en su día fueron restringidos en el tratamiento dietético de la diabetes tipo I , son el soporte fundamental de la dieta del diabético.

Entre el 50% y el 60% de las calorías que debe aportar la dieta, deben proceder de los hidratos de carbono. Entre ellos, serán especialmente recomendables los hidratos de carbono denominados complejos, que se obtienen en alimentos como la pasta italiana, las legumbres y que por su absorción lenta no producen picos de glucemia después de las comidas.

Los hidratos de carbono de absorción rápida, deberán restringirse al máximo, utilizándolos sólo en el caso de presentar una hipoglucemia o bajada de la glucosa en sangre.

Una buena forma de asegurar el aporte de hidratos de carbono es tener en cuenta las tablas por raciones, cada una de las cuales contiene 10 gr. de hidratos de carbono, lo que permite al paciente, repartir las raciones a lo largo del día y sustituirlas entre sí según el gusto particular.

Cuando se manejan las raciones de hidratos de carbono, es conveniente que el paciente tenga en cuenta la importancia de realizar 5 ó 6 tomas al día repartidas de manera que el conjunto de calorías queden distribuidas de la siguiente manera:

  • 20% en el desayuno. 30% en la comida.
  • 25 -30% en la cena.
  • Tres suplementos a media mañana, a media tarde y antes acostarse que completen y entre el 15 y el 20% restantes.

Necesidades de fibra en diabéticos

El contenido de fibra de la dieta tiene especial importancia en todas las personas y en particular en el diabético. Uno de los efectos beneficiosos se basa en el retraso del vaciamiento gástrico, disminuyendo la velocidad de absorción de los hidratos de carbono y de las grasas y reduciendo los picos de elevación de la glucosa después de las comidas.

Hay que tener en consideración que parte de la fibra es insoluble y arrastra azúcares, aumenta el volumen de las heces y facilita la defecación, evitando el estreñimiento y otras complicaciones derivadas del mismo. Sin perjuicio de que se consulte la página sobre la fibra, son alimentos ricos en fibra, las legumbres, los cereales integrales, las verduras, la fruta entera, etc.

Las bebidas alcoholicas y refrescos para los diabéticos

Las bebidas alcohólicas deben consumirse de forma muy restringida teniendo en cuenta su alto contenido calórico (7 calorías por gramo) y los efectos perniciosos del alcohol.

Algunas bebidas como, por ejemplo, la cerveza sin alcohol, son muy ricas en hidratos de carbono, también las bebidas espumosas dulces. En general, este tipo de bebidas se deben restringir, pudiendo ser admisibles las bebidas tipo light o diet.