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belleza embarazoEn el embarazo, el cuerpo de la mujer vive una infinidad de cambios: se ensancha, se deshidrata y se hace más pesado. Cuídate también durante este tiempo.

En el siglo XIX, se consideraba indecoroso que una mujer embarazada se mostrara ante los ojos de los demás y, en cuanto la gestación se hacía visible, se quedaba encerrada en su casa. Apenas 100 años después, la ‘barriga’ ha dejado de esconderse y se muestra con orgullo. La moda premamá ya no apuesta por pichis inmensos, sino por ‘tops’ diminutos y pantalones de cintura muy baja que lucen las curvas más atrevidas de cualquier temporada. Y lejos de encerrarse, las embarazadas se pasean felices y orgullosas de estar guapas tanto durante como después.

El rostro, punto y aparte

Que nadie se sorprenda si en el primer trimestre hay una especie de regresión a la adolescencia. Tanto revuelo hormonal puede causar la aparición de granitos e impurezas, pero ¡nada de productos agresivos! No es el momento de usar productos con retinol ni similares, sino tan sólo cremas suaves y exfoliantes mecánicas, es decir, de las de granulitos. Uno de los problemas más temidos es la aparición de manchas. Para evitarlas, nada como usar un filtro total que sea de amplio espectro y que proteja tanto de la radiación ultravioleta A como de la B. Hay que utilizarlo a diario, incluso en los días nublados, y evitar el sol por completo. Aunque siempre cabe la posibilidad de darse al autobronceador.

Si el primer mandamiento del cuidado del cuerpo es la hidratación, mantener la piel elástica e hidratada durante el embarazo se convierte en una necesidad.

Un cuerpo cambiante

No hay que poner el grito en el cielo porque varíe tanto su forma como su textura. Todo lo que sabías de tu cuerpo hasta ahora no sirve casi de nada. Y es que en su labor de dedicar lo mejor y más selecto a la criatura que va a nacer, el propio organismo ‘relega’ a un segundo plano la nutrición de órganos que considera, durante estos meses, secundarios. La piel es uno de ellos. Es decir, no es extraño que se torne más seca que la de un lagarto en huelga de sed.

¿El remedio? Hidratación hasta el aburrimiento con cremas muy untuosas que se pueden aplicar y reaplicar sin ninguna medida ni control. Además, si la tienes lo más hidratada posible, conseguirás que se flexibilice al máximo, que es la única manera de evitar las antiestéticas estrías. Para complementar su acción, no está de más usar humidificadores y renunciar, en lo posible, a los baños largos, que secan todavía más la epidermis.

El vientre y los senos, sobre todo, se van a ver sometidos a una hinchazón absolutamente natural pero durante la cual es conveniente ayudar al estiramiento de la piel para que se mantenga sana, evitar las estrías y colaborar en el proceso posterior al parto para que la piel vuelva a su tensión natural.

Asimismo, durante el embarazo deberemos aumentar la ingestión de agua o zumos sin azucarar no sólo para contribuir a la hidratación de la piel, sino también para evitar la retención de líquidos y sus consecuencias, como la pesadez de piernas y la hinchazón de pies, tobillos y muñecas.

Durante el embarazo, los cambios hormonales suelen propiciar una deshidratación general de la piel, por lo que hay que aumentar el uso de crema hidratante no sólo en el cuerpo, sino también en el rostro.

Estos cambios hormonales no tienen siempre efectos negativos, muchas mujeres con problemas de piel y cabello graso disfrutan por primera vez en el embarazo de una piel libre de acné, con el poro más cerrado y ven como su cabello está más sano, con más volumen y permanece limpio más tiempo.

De hecho, la mayoría de las mujeres embarazadas están más guapas durante los nueve meses de espera, por lo que es una etapa en la que no hay que descuidarse o deprimirse por los lógicos kilos de más y la pérdida de la silueta habitual, sino todo lo contrario.

Prestar atención a las piernas y la espalda. Son las que sobrellevan el aumento de peso durante los nueve meses de gestación, por lo que hay que cuidarlas de modo especial.

Para cuidar la espalda en el embarazo lo mejor es no aumentar de peso excesivamente, no cargar con pesos (bolsas de la compra, llevar niños en brazos, etc), llevar durante los últimos meses una faja que proteja la zona lumbar y realizar algunos ejercicios específicos.

Entre estos ejercicios, que normalmente se aprenden en las clases de preparación al parto, destaca la llamada “postura del gato”, que consiste en colocarse a gatas en el suelo y arquear la espalda.

Las Varices

Respecto a las piernas, durante el embarazo debemos extremar su cuidado, pues es el momento en que suelen aparecer las primeras varices.

Para evitarlas y disminuir la sensación de pesadez y la hinchazón de piernas y tobillos habrá que utilizar zapatos anchos y cómodos, evitar las medias ceñidas a la rodilla o la pantorrilla, elevar las piernas siempre que sea posible y utilizar a diario un gel o crema específica con propiedades refrescantes y descongestionantes.

Por los pelos

Pocas veces el cabello está tan bonito como durante el embarazo. Y es que, en estos meses, se detiene el proceso normal de caída, lo que significa que la melena está más vigorosa que nunca. Aunque una vez nace el niño, todo vuelve a su sitio y el pelo, también: que empiece a desaparecer a puñados es algo normal. Con los tintes hay que ser muy prudente, porque aún no se sabe si afectan o no al feto. Con las mechas no hay problema, pues no entran en contacto con el torrente sanguíneo.

Mimos de instituto

Los problemas de circulación son muy comunes durante todo el embarazo. Son muy recomendables los masajes de drenaje linfático(que ayudan a evitar la hinchazón que a menudo acompaña a la retención de líquidos) o la presoterapia, que también mejora el retorno venoso, así como todo tipo de tratamientos antiestrés. Y quedan absolutamente prohibidas las visitas a las saunas y a los baños turcos: el calor de este tipo no conviene a las embarazadas.

Para evitar las estrías

No hay forma de estar cien por cien segura de que no van a aparecer estrías en algún momento del embarazo, ya que están tan relacionadas con el cambio de volumen como con las hormonas. Lo mejor es hidratar con productos muy ricos, lo que, además, contribuye a mantener la piel especialmente suave y flexible.

La Alimentación

Cuidar la dieta. Durante el embarazo la alimentación de la futura madre debe ser más sana que nunca por tres razones: para hacer llegar al bebé los nutrientes necesarios y que se desarrolle perfectamente en el seno materno; para impedir que una mala alimentación provoque un excesivo aumento de peso perjudicial tanto para la salud de la madre como para la recuperación posparto y para evitar que unas comidas excesivamente fuertes o calóricas aumenten los ardores y digestiones pesadas típicos del embarazo.

Los cambios que experimenta tu cuerpo durante el embarazo

Un cambio tan importante en el organismo como el que supone el embarazo tiene, desde el punto de vista estético, muchos más efectos colaterales que la pérdida de la cintura y el aumento de varias tallas de sujetador. Además de las alteraciones de la silueta, en el cuerpo se produce un aumento de la circulación sanguínea que se traduce en un favorecedor aspecto arrebolado en el rostro, que le da un aire resplandeciente.

Pero no todo son buenas noticias. A veces, las hormonas juegan malas pasadas y hacen que la piel, sin previo aviso y con alevosía, se llene de granos. O, al contrario, se seque y quede como el pergamino. Así como te preparas para cambiar tu rutina diaria con la llegada del bebé, no dudes en cambiar tus tratamientos habituales de belleza durante el embarazo para adaptarlos a las nuevas circunstancias. Así, si pasas de tener la piel seca a grasa, olvida cremas untuosas y opta por las libres de aceite.

Sencillos trucos de belleza en el embarazo

Es normal que durante el embarazo la mujer tenga la sensación de que pierde el control sobre su cuerpo. Razón de más para dedicarle unos mimos extra y así ponerle riendas a un aspecto más fácil de domar, como con el maquillaje, prestando atención a los puntos clave que te proponemos.

  • Usa corrector de ojeras sobre las áreas más oscuras.
  • Un poco de base de maquillaje puede hacer milagros para dar mejor aspecto a la tez. Basta con aplicarlo en las zonas sin corrector y difuminarlo bien.
  • Un poco de colorete puede animar cualquier rostro. Los tonos rosados favorecen a la piel clara, y los colores melocotón y coral, a las mujeres de piel morena.
  • Si estás pasando un mal embarazo, use autobronceador facial o polvos terracota para animar el rostro. La cara no tiene que ser el espejo de las náuseas.

El tinte, punto y aparte

Más peliaguda es la cuestión del tinte, ya que no se sabe con exactitud si puede llegar a afectar al feto. Si te tiñes el pelo en casa, debes hacerlo con guantes y en habitaciones bien ventiladas. Optar por mechas o por tintes vegetales, es otra forma de ir sobre seguro, así como esperar a que transcurra el primer trimestre del embarazo.

Cuidado con las piernas

Debido a problemas circulatorios y al aumento de peso, las piernas se llevan la peor parte en lo que a belleza durante el embarazo se refiere. Usar medias de descanso, huir del tacón, elevar las piernas por encima de la altura del corazón y no usar ropa ajustada ayuda a evitar problemas.

Con tripa y en plena forma

Es obvio que una mujer embarazada no puede permitirse los excesos a nivel físico de una deportista de alto rendimiento.

Sin embargo, eso no quiere decir que tenga que renunciar a sentirse en forma. Basta con los lógicos cambios en su rutina de entrenamiento, para seguir estando en forma a pesar de la tripita. Toma nota de estos consejos sobre ejercicios durante el embarazo:

  • Hay que evitar todos los deportes de impacto.
  • Disminuye la intensidad del ejercicio aeróbico: camina en vez de correr en la cinta o sustituye el aeróbic por clases de mantenimiento: no llegues al borde del agotamiento.
  • No es momento de endurecer los músculos abdominales, que necesitan estar flexibles para dar cabida al bebé. Sustituye los ejercicios de fortalecimiento por otros de respiración.
  • Olvídate de las sentadillas y opta por los ejercicios de suelo.
  • El agua es un aliado excelente para hacer ejercicio suave, ya que no existen problemas de impacto con el suelo. Aprovecha para nadar a ritmo lento o hacer aquaerobic.

Cuida de tu piel en el embarazo. Tratamientos preventivos

piel en el embarazoExtrema los cuidados básicos de tu piel en el embarazo, antes y después del parto y así recuperará enseguida la elasticidad y el buen tono vital.

Cambios de la piel en el embarazo

El embarazo es época de cambios. Con la transformación del cuerpo, la piel redobla su actividad y cambia su naturaleza (ya sea de seca a grasa, o a la inversa), así que necesita una limpieza más asidua. Por eso hay que adaptar los cuidados personales a las nuevas exigencias.

Si el problema de la piel en el embarazo es la sequedad, hay que aplicar por todo el cuerpo un buen aceite corporal después de la ducha. Sin embargo, las pieles grasas tienden a normalizarse, aunque siempre reclaman una limpieza más meticulosa.

Los cambios hormonales embellecen el cabello, pero propician la aparición de granos y manchas oscuras -cloasma de embarazada- en las mejillas, la nariz o la frente, que se vuelven más intensas si se toma el sol. A diferencia de las producidas por el fotoenvejecimiento, éstas son más fáciles de solucionar con tratamientos blanqueadore. Si persiste el problema tras el parto, en los centros de belleza aplican métodos eficaces.

Planta cara a las estrías de la piel en el embarazo

La aparición de las estrías está relacionada con las modificaciones hormonales y con el fuerte estiramiento que sufre la piel durante embarazo en el pecho y en la zona abdominal. Mantén la piel hidratada y aplica una crema específica dos veces al día en la tripa, el trasero, los muslos, las caderas y el pecho, evitando los pezones, hasta un mes después de dar a luz.

Piernas en perfectas condiciones

El aumento de peso acentúa los problemas de pesadez en las piernas. Para evitarlo conviene realizar varios descansos al día para ponerlas en alto y dar un masaje en los pies por la noche. En la etapa inicial basta con darse masajes con un gel frío refrescante que produce un alivio inmediato.

Si se padece insuficiencia venosa crónica (coloración anormal en la piel de los tobillos), pueden ser convenientes las cápsulas de vid roja (las venden en farmacias, pero hay que consultar antes al médico). Las medias compresoras son necesarias si se tienen varices.

Hacer vida normal en el embarazo incluye también ejercicio físico. Camina 30 minutos, haz natación, gimnasia o yoga. Lo importante es mantener el cuerpo elástico y oxigenado.

El embarazo, es una hermosa etapa que toda mujer debe saber sobrellevar, ciertamente es una de las etapas más hermosas de la vida de todas, pero suele acarrear con sí, algunas que otras contras, un claro ejemplo es que debemos aprender como cuidar la piel durante el embarazo, ya que la misma puede sufrir drásticos cambios que pueden estropearla.

Si bien esto a veces es difícil, no es una tarea imposible y sobretodo, es mejor tener precaución que sufrir de tener estrías – las cuales son imposibles de remover-. El secreto para una piel saludable durante el embarazo, es la hidratación.

Consigue cremas hidratantes que sean de tu agrados, a veces es mejor gastar un poco más y comprar alguna de marca y usarla en menos cantidad que una más económica. Trata de que estas cremas de hidratación contengan vitaminas A y E. Con esto, ayudaremos a que la piel no se desgarre provocando falta de pigmentación en algunas zonas y evitaremos la aparición de estrías y manchas.

Es importante, que coloques crema en la zona de la barriga, brazos y piernas todos los días al menos dos veces al día.